El Ejecutivo asumió ante el Fondo Monetario Internacional el compromiso de impulsar una reforma tributaria antes de fin de año.
El Gobierno asumió ante el Fondo Monetario Internacional el compromiso de impulsar una reforma tributaria antes de fin de año, mientras que dejó en claro que cualquier modificación estructural del sistema previsional quedará para después de las elecciones presidenciales de 2027.
La definición quedó reflejada en el memorando de políticas económicas y financieras que acompaña la segunda revisión del acuerdo firmado con el organismo internacional.
Según el documento, la futura reforma impositiva buscará simplificar el sistema tributario argentino y reducir impuestos considerados distorsivos. Aunque no se detallaron medidas concretas, el FMI sugirió avanzar gradualmente sobre tributos como las retenciones, el impuesto al cheque e Ingresos Brutos. También planteó revisar exenciones fiscales, reformar el monotributo y ampliar la base del impuesto a las Ganancias.
El staff técnico del organismo describió al sistema argentino como "complejo, inestable y altamente distorsivo", señalando que actualmente existen más de 155 impuestos y una fuerte dependencia de tributos indirectos. Entre las propuestas analizadas aparece incluso la posibilidad de implementar en el futuro un esquema de IVA dual entre Nación y provincias, similar al que funciona en países como Brasil o India.
En paralelo, el acuerdo dejó otra señal política relevante: la Casa Rosada evitará avanzar con una reforma previsional durante el actual mandato. El memorando sostiene que recién hacia fines de 2027 comenzará el desarrollo de una eventual reforma del sistema jubilatorio.
Desde el FMI explicaron que el Gobierno considera prioritario primero avanzar con reformas laborales y tributarias para incrementar la formalidad laboral y fortalecer la sustentabilidad previsional.
El organismo también alertó sobre el peso creciente del gasto jubilatorio en las cuentas públicas. Según el informe, las prestaciones previsionales representan cerca del 45% del presupuesto nacional y podrían continuar aumentando debido al envejecimiento poblacional y la desaceleración inflacionaria.
En ese contexto, el Fondo destacó que los cambios realizados por el gobierno de Javier Milei sobre la fórmula de movilidad durante 2024 fueron claves para contener el gasto previsional.
Además, el informe reveló que el Ministerio de Economía trabaja en un nuevo préstamo internacional por 4.000 millones de dólares con bancos del exterior, que sería anunciado antes de julio. El objetivo es fortalecer el programa financiero y garantizar los pagos de deuda hasta las elecciones presidenciales de 2027.
El crédito tendría un plazo de seis años, con tres de gracia, y contaría con respaldo parcial de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF, lo que permitiría reducir el costo financiero.
El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia diseñada por el equipo del ministro Luis Caputo para cubrir vencimientos de deuda previstos entre 2026 y 2027 y recuperar progresivamente el acceso a los mercados internacionales.
Según las proyecciones del FMI, Argentina podría volver a financiarse en mercados internacionales entre 2027 y 2031 por montos de hasta 11.000 millones de dólares anuales, siempre que el riesgo país logre descender a niveles cercanos a los 350 puntos.