Fuerzas israelíes lanzaron nuevos ataques sobre los suburbios del sur de Beirut y otras zonas de Líbano, en medio de una tregua regional frágil y discutida. La ofensiva se produjo mientras Washington e Israel insisten en que el cese del fuego con Irán no incluye a Hezbollah ni al frente libanés.
Israel llevó a cabo un nuevo bombardeo sobre los suburbios del sur de Beirut, una zona considerada bastión de Hezbollah, en el marco de la mayor oleada de ataques sobre Líbano desde que se reactivó el conflicto a comienzos de marzo. Reuters informó que la ofensiva incluyó más de 100 objetivos en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur libanés.
Los ataques llegaron después de bombardeos sobre localidades del sur de Líbano y en un contexto de tensión extrema, pese a los intentos diplomáticos por sostener una pausa regional. Según AP, solo en la jornada del martes los ataques israelíes dejaron al menos 182 muertos en Beirut y cientos de heridos, mientras que Reuters elevó el saldo total diario en Líbano a 254 víctimas fatales.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ratificó que un alto el fuego en Líbano es una condición clave dentro del esquema que Teherán busca discutir con Washington. Desde la Casa Blanca, en cambio, JD Vance sostuvo que ese frente no formó parte del entendimiento y dejó en manos de Irán la continuidad de la tregua.
La discusión de fondo pasa por el alcance real de la tregua anunciada entre Estados Unidos e Irán. Mientras Pakistán, Irán y Francia sostienen que el cese del fuego debería cubrir también a Líbano, tanto Washington como el gobierno de Benjamin Netanyahu afirmaron que ese entendimiento no alcanza al frente contra Hezbollah.
Así, el nuevo bombardeo sobre Beirut confirma que la descompresión entre Washington y Teherán no logró frenar, por ahora, la guerra en territorio libanés. La continuidad de los ataques deja a la región en un equilibrio todavía muy inestable y complica los esfuerzos para convertir la tregua parcial en una paz más amplia.