El Comando Central de EE.UU. informó que la operación se realizó este martes en medio de reportes sobre un posible despliegue de minas navales por parte de Irán en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo. Donald Trump advirtió que responderá con una fuerza "jamás vista" si Teherán intenta bloquear el paso.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció este martes que fuerzas estadounidenses destruyeron 16 embarcaciones iraníes dedicadas al minado naval cerca del Estrecho de Ormuz, en una operación que eleva aún más la tensión en Medio Oriente. El propio CENTCOM difundió el dato en redes sociales y acompañó el anuncio con un video en el que se observan ataques sobre varias embarcaciones y explosiones posteriores.
La acción se produjo en un contexto de máxima preocupación por la seguridad marítima en la zona, luego de versiones sobre intentos iraníes de desplegar explosivos navales en el estrecho. Reuters informó este martes que Washington está siguiendo de cerca el riesgo de minado y que la disrupción del tráfico en Ormuz ya se volvió un problema central para la navegación y para el mercado energético.
Horas antes del parte del CENTCOM, el presidente Donald Trump había dicho que Estados Unidos había destruido 10 embarcaciones minadoras "inactivas" y lanzó una advertencia directa a Teherán. Luego, el comando militar elevó la cifra a 16 buques destruidos.

Así lo expresó la prensa israelí, sin embargo dicen que Mojtaba Jamenei cumple sus deberes de Estado.
"Si Irán hace algo" para interrumpir el suministro global de petróleo, recibirán "un golpe a un nivel mucho, mucho más duro", advirtió Trump, según Reuters. El mandatario también sostuvo que cualquier intento de colocar minas en la zona tendría consecuencias militares extraordinarias.
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y transporta alrededor de una quinta parte del petróleo consumido en el mundo. Reuters señaló además que el flujo marítimo por esa vía se redujo drásticamente tras la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Por su peso estratégico, cualquier alteración en ese corredor puede impactar de inmediato en los precios del crudo, en los costos de transporte y en las cadenas logísticas globales. La nueva operación militar estadounidense se inscribe, así, en uno de los puntos más delicados del conflicto regional.