El sector registró una baja de 7,9% en las cantidades exportadas durante los primeros nueve meses de 2026.
Mientras las exportaciones argentinas registraron un crecimiento durante los primeros nueve meses de 2026, la industria vitivinícola atraviesa un escenario diferente. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran una caída en las cantidades exportadas de bebidas, líquidos alcohólicos y vinagres, un sector de especial importancia para la economía de Mendoza.
De acuerdo con el informe de índices de precios y cantidades del comercio exterior, entre enero y septiembre las exportaciones de este rubro disminuyeron un 7,9% en volumen respecto del mismo período de 2025. En paralelo, los precios prácticamente no registraron variaciones, con una suba de apenas el 0,1%.
Los números reflejan las dificultades que enfrenta el sector para recuperar su participación en los mercados internacionales, incluso en un contexto de expansión de las ventas argentinas al mundo.
Durante los primeros nueve meses de 2026, Argentina acumuló exportaciones por 77.267 millones de dólares, lo que representó un incremento interanual del 21,6%.
Según el INDEC, esta mejora estuvo impulsada tanto por el aumento de los precios internacionales, que avanzaron un 11,2%, como por el crecimiento del 9,3% en las cantidades comercializadas.
Las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), categoría que incluye productos elaborados a partir de materias primas del sector agropecuario, también registraron resultados positivos.
En este segmento, el valor de las exportaciones aumentó un 14,3%, acompañado por una suba del 10,8% en los precios y del 3,1% en los volúmenes vendidos.
Sin embargo, el rubro de bebidas, líquidos alcohólicos y vinagres quedó al margen de esa recuperación, con una disminución de sus exportaciones en términos de cantidad.
Esta situación tiene una incidencia particular en Mendoza, donde la vitivinicultura constituye una de las actividades productivas más representativas y un componente importante de las ventas al exterior.
El escenario resultó todavía más complicado durante el período comprendido entre julio y septiembre de 2026.
En esos tres meses, las cantidades exportadas de bebidas, líquidos alcohólicos y vinagres se desplomaron un 25,6% en comparación con el tercer trimestre de 2025.
Aunque los precios registraron una mejora del 2,2%, ese incremento no alcanzó para compensar la reducción de los volúmenes comercializados. Como resultado, el valor total exportado por el sector cayó un 24%.
La diferencia con el desempeño general del comercio exterior fue significativa. Durante el mismo trimestre, las exportaciones argentinas aumentaron un 16,7% en valor, impulsadas por un incremento del 15,2% en los precios y del 1,3% en las cantidades.
Por su parte, las MOA registraron una expansión del 12,7% en el valor exportado, aunque sus volúmenes retrocedieron levemente un 0,6%.
Uno de los datos más relevantes para Mendoza está relacionado directamente con las exportaciones de vino de uva.
Según el relevamiento oficial, las cantidades de vino exportadas disminuyeron un 22,7% durante el tercer trimestre de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior.
El retroceso pone de manifiesto las dificultades que atraviesa uno de los productos emblemáticos de la provincia para sostener sus envíos internacionales.
Si bien el informe del INDEC permite identificar la magnitud de la caída, no establece por sí solo cuáles fueron los factores que explicaron la disminución de las ventas.
En definitiva, el comercio exterior argentino cerró los primeros nueve meses del año con resultados favorables, pero la industria de bebidas y, particularmente, el vino mostraron una evolución opuesta.
Los datos también evidencian que el incremento de los precios no fue suficiente para contrarrestar la pérdida de volumen, una situación que plantea desafíos para uno de los sectores más importantes de la matriz productiva mendocina.
Según los datos publicados por el INDEC, el contraste entre el crecimiento general de las exportaciones y la caída de los envíos de bebidas quedó reflejado en el balance del tercer trimestre