Los resultados en Estados Unidos provocarían una fuerte reacción en mercados locales, intensificando la presión sobre instrumentos financieros
La City financiera se prepara para un miércoles de fuerte volatilidad tras la derrota electoral de Donald Trump en Estados Unidos. El avance del Partido Demócrata en las elecciones legislativas norteamericanas encendió las alarmas entre los inversores, mientras que en Argentina crece la preocupación por el comportamiento de los bonos, las acciones y el riesgo país, que ya superó los 830 puntos.
Los demócratas consiguieron recuperar el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense, un resultado que representa un importante revés político para Trump y que podría condicionar su agenda durante los últimos dos años de mandato.
El resultado adquiere especial relevancia para el Gobierno de Javier Milei, debido a su estrecha relación con el mandatario republicano y al respaldo económico que Washington brindó a la Argentina durante los últimos meses.
La incertidumbre comenzó a reflejarse en las operaciones nocturnas de Wall Street. Los futuros de los principales indicadores estadounidenses registraban retrocesos que anticipaban una apertura complicada:
- Dow Jones: caída del 0,9%.
- S&P 500: retroceso del 1,1%.
- Nasdaq: pérdida del 2,1%.
A nivel local, el panorama ya mostraba señales de deterioro. Durante la jornada del martes, el riesgo país elaborado por JP Morgan alcanzó los 831 puntos básicos, su valor más elevado desde octubre de 2025. Al mismo tiempo, los bonos soberanos argentinos en dólares registraron nuevas pérdidas.
El analista financiero Gustavo Ber advirtió que el mercado argentino podría experimentar una reacción más pronunciada que la registrada en Estados Unidos, debido a la sensibilidad de los activos locales frente a los acontecimientos políticos internacionales.
"Puede ser una jornada muy negativa este miércoles en Argentina. Estimo que se registrarán caídas mayores a las de Estados Unidos", señaló el especialista.
Según sus estimaciones, si los futuros estadounidenses mantienen las pérdidas observadas durante la noche, las acciones y los bonos argentinos podrían registrar retrocesos de al menos el 3%.
A esta situación se suma la incertidumbre que genera el escenario político argentino de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Los inversores siguen de cerca la continuidad del programa económico, la capacidad de financiamiento del país y las perspectivas de cumplimiento de los próximos vencimientos de deuda.
Uno de los principales interrogantes que abrió el resultado electoral estadounidense está relacionado con la posibilidad de que Argentina vuelva a necesitar asistencia financiera de Washington.
La pérdida del control del Congreso podría dificultar las negociaciones de Trump para impulsar nuevas iniciativas económicas internacionales, aunque no significa que Estados Unidos quede imposibilitado de brindar apoyo financiero a la Argentina.
Desde Portfolio Personal Inversiones explicaron que el Tesoro estadounidense cuenta con herramientas que permiten instrumentar asistencia sin necesidad de obtener una nueva autorización legislativa.
Entre ellas se encuentra el Exchange Stabilization Fund (ESF), un mecanismo que permite realizar operaciones financieras y cambiarias con recursos disponibles bajo determinadas condiciones.
Sin embargo, una mayor presencia demócrata en el Congreso podría incrementar los cuestionamientos políticos sobre nuevas asistencias al Gobierno argentino.
El antecedente de 2025 también aparece en el análisis de los operadores financieros. Durante ese año, la administración de Trump intervino para respaldar la estabilidad cambiaria argentina, una decisión que generó pedidos de información por parte de sectores opositores estadounidenses.
A pesar de las preocupaciones del mercado, algunos especialistas consideran que el resultado electoral no necesariamente tendrá consecuencias directas sobre los compromisos económicos ya asumidos entre ambos países.
El analista económico internacional Marcelo Elizondo, presidente de International Chamber of Commerce en Argentina, explicó que los acuerdos previamente aprobados mantienen su validez independientemente de los cambios en la composición del Congreso.
Entre los instrumentos destacados se encuentran el swap de US$20.000 millones y el financiamiento de US$7.000 millones previsto a través de organismos estadounidenses.
Elizondo consideró que las mayores dificultades podrían presentarse en futuras negociaciones destinadas a conseguir nuevos fondos o inversiones.
También señaló que existen intereses estratégicos compartidos entre ambos partidos estadounidenses, particularmente en relación con la influencia de China en América Latina, que podrían favorecer la continuidad de la cooperación económica con Argentina.
Más allá del impacto internacional, los analistas advierten que el mercado argentino enfrenta desafíos propios que seguirán condicionando el comportamiento de los activos.
La evolución del riesgo país, las necesidades de financiamiento y las dudas sobre la continuidad de las reformas económicas aparecen entre los factores que más preocupan a los inversores.
En ese sentido, Elizondo consideró que el programa económico impulsado por Milei necesita consolidar condiciones institucionales que permitan sostener sus principales lineamientos en el tiempo.
El resultado de las elecciones estadounidenses agrega así un nuevo factor de incertidumbre a un escenario financiero que ya acumulaba varias jornadas de presión.
Con los bonos soberanos en retroceso y el riesgo país en máximos de más de un año, la atención de la City estará puesta en la respuesta de Wall Street y en la magnitud del impacto que pueda trasladarse al mercado argentino durante este miércoles.