El presidente del Banco Central aseguró que el tramo por 5.000 millones de dólares con el gigante asiático sigue activo y disponible. Además, respondió a las críticas sobre las reservas del metal precioso, defendió el vínculo con el Deutsche Bank y presentó las proyecciones del IPOM que prevén una recuperación económica hacia finales de año.
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, se refirió este jueves al uso potencial de los swaps con China y Estados Unidos ante una eventual corrida cambiaria o posibles faltantes en el programa financiero 2027. Las declaraciones tuvieron lugar durante una conferencia de prensa junto al vice de la entidad, Vladimir Werning, en el marco de la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM) del tercer trimestre de 2026.
Frente a los interrogantes del mercado respecto a las colocaciones de los Bonares y los compromisos financieros próximos, Bausili detalló las diferencias operativas entre ambas líneas de asistencia. Confirmó que el tramo del swap con China por 5.000 millones de dólares "sigue activado y disponible", aclarando que se trata de una disponibilidad de liquidez permanente acordada con el Banco Central de ese país. En contraparte, explicó que el entendimiento con Estados Unidos "funciona distinto, no tiene un tramo activado", aunque destacó que se mantiene vigente un acuerdo por 20.000 millones de dólares.
Consultado sobre posibles escenarios de tensión cambiaria de cara a las elecciones presidenciales del año próximo, el titular del BCRA evitó hacer proyecciones de corrida: "Depende de la naturaleza del shock. Por eso nuestro foco es siempre maximizar la cantidad de herramientas que tenemos disponibles y, según la naturaleza del shock, elegir la herramienta adecuada".
Durante la presentación del IPOM, Bausili dedicó un tramo a responder las críticas opositoras y las dudas del mercado en torno al manejo de las reservas en oro de la entidad. "No tenemos nada en Inglaterra", sentenció, a la vez que brindó explicaciones técnicas sobre las coberturas y los movimientos del metal durante su gestión, diferenciándose de las críticas formuladas por el exmandamás del organismo Martín Redrado.
Ante los cuestionamientos sobre un potencial conflicto de interés por el uso del Deutsche Bank -su ex empleador- en las operaciones de cobertura, Bausili desmintió tal incompatibilidad al asegurar que ya transcurrieron los años que estipula la Ley de Ética Pública.
En el plano macroeconómico, el informe del BCRA reconoció que el último cuatrimestre del año atravesará presiones inflacionarias de carácter transitorio. Entre los factores alcistas identificados figuran la estacionalidad de la carne vacuna y la suba de precios regulados, impulsados por el impacto pleno de los aumentos en las naftas registrados a fines de septiembre y la dinámica internacional del petróleo. No obstante, Bausili remarcó que el proceso de desinflación estructural se consolidaría en la medida en que avance en el Congreso la reforma de la carta orgánica del organismo, destinada a prohibir el financiamiento al sector público.
En cuanto a la actividad económica, la autoridad monetaria admitió una desaceleración en el tercer trimestre -tras una contracción del 0,6% en el segundo- explicada por factores transitorios como la normalización agropecuaria y restricciones temporarias en el suministro de gas. Sin embargo, el IPOM anticipa un cambio de tendencia: "Una vez que se normalice la actividad del agro y se disipen los factores transitorios, el PIB del cuarto trimestre registraría un aumento significativo", respaldado por mejoras en despachos de cemento, patentamientos y ventas minoristas.