El secretario de Política Económica, José Luis Daza, aseguró que la Argentina llegará a los comicios de 2027 con US$ 20.000 millones más de reservas que en 2025.
El equipo económico volvió a poner el foco en el dólar y la acumulación de reservas de cara al próximo proceso electoral. Mientras el tipo de cambio minorista se mantuvo estable en $1.515, el Banco Central compró US$12 millones y el riesgo país avanzó hasta los 474 puntos básicos.
En ese escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró ante empresarios que no espera sobresaltos cambiarios y sostuvo que el ingreso de divisas debería incrementarse en los próximos meses por un mayor flujo de inversiones.
Durante una exposición en la Bolsa de Comercio de Córdoba, Caputo planteó que todavía existe temor entre los ahorristas a ingresar sus dólares al sistema financiero y remarcó que el Gobierno busca consolidar el ordenamiento de las principales variables económicas.
El funcionario destacó el equilibrio fiscal, el resultado comercial y de cuenta corriente y la desaceleración de la inflación como algunos de los principales puntos del programa económico. Además, señaló que los procesos de estabilización pueden demandar varios años hasta alcanzar niveles de inflación de un dígito.
Horas más tarde, el viceministro de Economía, José Luis Daza, profundizó las proyecciones oficiales y anticipó que el Banco Central podría comprar otros US$10.000 millones antes de las elecciones de 2027.
Durante su participación en Experiencia IDEA Rosario, Daza indicó que durante este año el Gobierno había proyectado adquirir US$10.000 millones en reservas, aunque aseguró que el monto acumulado ya se acerca a los US$14.000 millones.
Según las estimaciones del funcionario, la intención es llegar al próximo proceso electoral con reservas propias unos US$20.000 millones por encima del nivel registrado en 2025.
Daza también sostuvo que el Gobierno espera afrontar las elecciones con un escenario macroeconómico más sólido, apoyado en el superávit fiscal, la mejora de las reservas, una cuenta corriente positiva, una inflación en descenso y una economía en crecimiento.
En materia de comercio exterior, proyectó para este año un superávit comercial cercano a los US$25.000 millones y consideró que ese resultado podría ampliarse durante 2027.
El viceministro comparó la situación actual con la tensión financiera registrada después de las elecciones bonaerenses de 2025, período en el que se produjo una dolarización de carteras y el riesgo país llegó a ubicarse cerca de los 1.500 puntos básicos.
Según Daza, el escenario actual permite al Gobierno adoptar una posición distinta frente al mercado y consideró que las condiciones macroeconómicas son más favorables para atravesar un nuevo período electoral.
Del encuentro también participó Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC Argentina, quien planteó que uno de los desafíos del país es lograr que los procesos electorales dejen de generar alteraciones profundas sobre la economía. Entre los factores necesarios mencionó la estabilidad macroeconómica, la seguridad jurídica, la inserción internacional y la educación.
Por su parte, Fernando Cozzi, presidente de Cargill Argentina, vinculó los proyectos de inversión del sector agroindustrial con la continuidad de la reducción de los derechos de exportación. El empresario señaló que las inversiones anunciadas por unos US$1.000 millones fueron proyectadas bajo la expectativa de nuevas bajas o una eventual eliminación de las retenciones y advirtió sobre el impacto que podría generar un cambio en esa política.