En la reunión incluyó representantes de diferentes sectores, como fintech, economía del conocimiento, bancos, inmobiliario, hidrocarburos, minería, siderurgia y logística.
La desaceleración de la actividad económica y el escenario que podría abrirse de cara a las elecciones de 2027 estuvieron entre los temas que generaron preocupación durante la visita de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, a la Argentina.
Durante un encuentro reservado con empresarios, la titular del organismo buscó conocer cómo observa el sector privado la marcha de la economía y cuáles son las principales dificultades que aparecen para sostener el crecimiento.
Uno de los puntos planteados fue la dificultad para que el buen desempeño de determinados sectores productivos termine trasladándose al conjunto de la actividad. El desafío pasa por conseguir que el crecimiento alcance a una porción más amplia de la economía, en un contexto donde distintas actividades todavía muestran dificultades para recuperar dinamismo.
La preocupación aparece además en momentos en que comienza a ganar peso el calendario electoral de 2027. La incertidumbre política puede convertirse en un factor adicional para las decisiones de inversión y consumo, especialmente si empresas y familias optan por postergar movimientos a la espera de una mayor claridad sobre el escenario electoral.
En ese contexto, Georgieva consultó a los empresarios sobre su visión de la situación económica y las perspectivas para los próximos meses. Desde el Fondo consideran necesario generar condiciones que permitan impulsar nuevamente la actividad y ampliar el acceso al financiamiento privado.
Antes del encuentro, la directora gerente del FMI había reconocido la existencia de riesgos hacia 2027. Sin embargo, sostuvo que Argentina podría reducirlos si mantiene políticas económicas consistentes, disciplina fiscal y herramientas financieras suficientes para afrontar posibles shocks.
Para el organismo internacional, uno de los principales desafíos será evitar que la incertidumbre electoral termine profundizando el freno de la economía y, al mismo tiempo, conseguir que los sectores que actualmente muestran mejores resultados puedan generar un efecto más amplio sobre la actividad.
Así, con las elecciones presidenciales cada vez más presentes en el horizonte, la evolución de la economía aparece como uno de los principales puntos de atención para el FMI y el sector privado.