El stock bruto creció u$s1.264 millones en una sola jornada, impulsado por el ingreso de un crédito del BID previo al pago de los Bonares. La autoridad monetaria compró u$s25 millones en el mercado oficial y encadenó 123 ruedas consecutivas con saldo positivo.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró la rueda de este martes 7 de julio con un hito significativo para su balance financiero al registrar una fuerte suba de sus reservas internacionales brutas. El stock trepó u$s1.264 millones en una sola jornada, alcanzando un total de u$s49.536 millones.
Con esta marca, las reservas de la autoridad monetaria superaron la barrera de los u$s49.000 millones por primera vez desde 2019, ubicándose en su nivel más alto en casi siete años y quedando a un paso de los u$s49.602 millones registrados el 20 de septiembre de aquel año.Desde la entidad aclararon que el fuerte incremento diario no respondió a un efecto contable por valuación de activos ni a desembolsos de organismos multilaterales tradicionales.
La precisión cobra relevancia debido a que el precio internacional del oro retrocedió un 1% durante la rueda, lo que restó de forma directa unos u$s95 millones al stock general. En cambio, operadores del mercado financiero señalaron que el factor determinante detrás del salto fue el ingreso de un crédito garantizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por u$s1.200 millones, fondos que estaban previstos para blindar las cuentas públicas de cara al pago de los cupones de los bonos Bonares pautado para este 9 de julio.
En paralelo al ingreso de divisas financieras, el Central mantuvo su racha compradora en el mercado único y libre de cambios (MULC). En una rueda que movilizó un volumen de u$s433 millones, la institución absorbió u$s25 millones, capturando el 6% del total negociado y volviendo a superar el umbral de participación del 5%. Con este resultado, el balance de compras netas de julio ascendió a u$s328 millones y las adquisiciones acumuladas en lo que va de 2026 se elevaron hasta los u$s11.431 millones, encadenando un récord histórico de 123 ruedas consecutivas con saldo a favor.
En el frente de la oferta privada, el sector agroexportador venía de liquidar u$s71 millones en la sesión previa.A pesar de las cifras positivas, consultoras especializadas como Criteria advirtieron que la calma del dólar spot no responde únicamente a un equilibrio natural de la plaza, sino a una estrategia de fuerte intervención coordinada entre el Ministerio de Economía y el BCRA. Según los analistas, el Central se mostró sumamente activo en la curva de instrumentos dólar linked mediante ventas de letras en la bolsa local (BYMA) para contener las expectativas de devaluación sin presionar las reservas físicas en el mercado de contado.
Esta de cobertura cambiaria estuvo acompañada por un estricto control de los agregados monetarios y de la liquidez en pesos.En el mercado de tasas de interés locales, la tasa TAMAR para plazos fijos de grandes montos experimentó un leve incremento al pasar del 21,88% al 21,94% nominal anual, mientras que la tasa BADLAR recortó posiciones y retrocedió del 20,81% al 20,31%.
Estas variaciones reconfiguran el atractivo para las estrategias de carry trade, en un contexto donde el tipo de cambio mayorista cerró en $1.492. Esta cotización ya se ubica por encima de los $1.482 proyectados por los analistas en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) para el cierre de julio, informe que prevé un dólar de $1.513 para agosto, $1.548 para septiembre y un valor final de $1.673 para el cierre de diciembre.
Finalmente, el mercado de bonos soberanos asimiló de forma positiva la reciente publicación del Informe Monetario de junio del BCRA -donde se explicó que la caída de reservas del mes pasado fue un bache estacional reversible por movimientos de encajes bancarios- junto con la exitosa refinanciación de los contratos REPO por u$s6.000 millones. Dicha operación extendió los vencimientos externos hasta septiembre de 2028 utilizando títulos Bonar de la cartera del banco y apuntaló la compresión del riesgo país. No obstante, los analistas sugieren mantener la cautela hacia la segunda mitad del mes, dado que el inminente cronograma de pagos de la deuda soberana volverá a exigir la salida de divisas genuinas de las arcas de la autoridad monetaria.