El INDEC dará a conocer el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente al tercer mes del año. Estimaciones privadas proyectan un avance mensual en torno al 1% apuntalado por la cosecha de maíz y la ganadería, aunque persiste una marcada heterogeneidad entre los distintos sectores productivos.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá este jueves, a las 16 horas, el dato oficial del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de marzo de 2026. Tras registrarse en febrero la peor contracción desde finales de 2023, las proyecciones elaboradas por los analistas privados anticipan una recuperación y un quiebre en la tendencia negativa inmediata.
Entre las previsiones del mercado, la consultora Equilibra proyectó un incremento del 1% en la medición mensual desestacionalizada, un avance del 1,5% en la comparación interanual y una mejora del 0,4% para el acumulado del primer trimestre de 2026. De acuerdo con los especialistas de la firma, el desempeño del sector agropecuario resultó un factor clave para apuntalar este resultado positivo, impulsado por las mejoras sustanciales en la cosecha de maíz y una paulatina recuperación en la producción bovina, la cual logró revertir un ciclo recesivo de siete meses consecutivos de caída.
A pesar de las señales de repunte general, la dinámica económica continúa exhibiendo una profunda disparidad sectorial. Los informes privados señalan que actividades ligadas al perfil exportador y financiero, tales como la minería, la intermediación financiera y el propio sector agropecuario, mantendrán variaciones positivas ubicadas iguales o por encima del promedio general del EMAE. Por el contrario, los rubros vinculados al mercado interno formal, específicamente la industria manufacturera y el comercio, evidencian un ritmo mucho más rezagado.
Los datos oficiales previos reflejan el terreno que intenta recuperar la economía local. El indicador de febrero había arrojado un retroceso del 2,6% respecto a enero, configurando el peor desplome mensual desde diciembre de 2023, cuando la actividad se contrajo un 2,6%. En la medición interanual frente a febrero de 2025, el índice evidenció una baja del 2,1%, quedando sutilmente por detrás del derrumbe registrado en septiembre de 2024, que había sido del 2,4%.
Ante este panorama, el ministro de Economía, Luis Caputo, relativizó el impacto del último indicador negativo y argumentó que la tendencia subyacente de la economía se mantiene firme. El jefe del Palacio de Hacienda sostuvo que la fuerte caída observada en febrero respondió a factores puntuales y estacionales, puntualizando que dicho mes contó con dos días hábiles menos en comparación con el mismo período de 2025, además de haberse visto afectado de manera directa por las consecuencias operativas de un paro general.