El presidente de la Cámara Minera chilena, Manuel Viera Flores, elogió el marco fiscal de Argentina y alertó sobre la fuga de capitales hacia el país vecino. Con una brecha de inversión abismal, referentes trasandinos piden replicar el modelo para no perder el liderazgo regional en cobre y litio.
El éxito del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina ha encendido las alarmas en el sector minero de Chile. Manuel Viera Flores, presidente de la Cámara Minera chilena, publicó un documento crítico en el que sostiene que su país está perdiendo la batalla por los capitales internacionales frente a las políticas de Javier Milei.
"Sin estabilidad fiscal a 20 o 30 años, no competimos con el RIGI argentino", disparó el empresario, reconociendo que Argentina ofrece hoy el marco fiscal más competitivo de Sudamérica en décadas.
Las cifras que manejan en el país trasandino son contundentes y reflejan una velocidad de crecimiento dispar. Mientras que Argentina logró aprobar 12 proyectos de gran escala por un valor aproximado de 26.000 millones de dólares en solo 18 meses, las iniciativas comparables en Chile apenas sumaron 62 millones de dólares en el mismo período.
Según Viera Flores, Chile "perdió una década" en discusiones burocráticas mientras su vecino avanzó con una agresiva política de libre disponibilidad de divisas y reglas claras de largo plazo, atrayendo a gigantes como BHP, Rio Tinto y Lundin Mining.

Hay hoy 11 distritos que, por ahora, no tienen previstos proyectos en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones que viene impulsando el Gobierno. Mendoza corre de atrás.
El impacto más visible de este cambio de tendencia se observa en el cobre y el litio. El emblemático proyecto Vicuña, que con una inversión de 18.000 millones de dólares aspira a ser una de las cinco minas de cobre más grandes del planeta, es visto en Chile como una oportunidad capitalizada por la gestión de Milei.
En total, el RIGI ya captó más de 33.800 millones de dólares en inversiones proyectadas, de las cuales el 73% se destina al cobre, un volumen que Chile no ha logrado igualar en los últimos diez años.
Ante este escenario de "sorpasso" inminente, el sector minero chileno ha comenzado a exigir una reforma profunda. Viera Flores planteó abiertamente que "Chile necesita urgentemente su propio RIGI" para frenar el rezago. La propuesta incluye adoptar principios de estabilidad fiscal absoluta y simplicidad normativa, imitando el compromiso estatal argentino de no alterar las reglas del juego.
Mientras tanto, el modelo de Milei se consolida como el nuevo estándar regional, reposicionando a Argentina como el destino predilecto para el desarrollo de recursos estratégicos globales.