Luego de sellar su pase a la final de la Copa Sudamericana tras ganar 3-1 en el Maracaná, el Xeneize pone el foco en el Torneo Clausura. Con el objetivo de mantenerse en la cima de la tabla acumulada, el cuerpo técnico alineará a su once principal en el Libertadores de América.
Con la satisfacción del pasaje a la final de la Copa Sudamericana tras vencer 3-1 a Vasco da Gama en el mítico Maracaná, el plantel de Boca Juniors cambió rápidamente el chip para enfocarse en la recta final del Torneo Clausura. Con apenas tres fechas por delante en la fase regular y la necesidad imperiosa de retener el liderazgo en la tabla anual acumulada, el entrenador Rodolfo Arruabarrena ya delineó su estrategia para el clásico de este domingo frente a Independiente en el estadio Libertadores de América.
Pese al desgaste acumulado por los viajes internacionales y la exigencia de la seguidilla copera, la postura del Vasco es contundente: no habrá rotación y pondrá en cancha a lo mejor que tiene a disposición. La determinación del cuerpo técnico responde a que el plantel terminó sin futbolistas lesionados tras el choque en Río de Janeiro, sumado a las reapariciones de piezas determinantes como Leandro Paredes, Rodrigo Battaglia y Alan Velasco, lo que amplía notablemente el abanico de variantes tácticas.
A las buenas noticias deportivas se acopla una evolución médica sumamente favorable en la enfermería: tanto el juvenil Tomás Aranda como el delantero paraguayo Adam Bareiro muestran recuperaciones más veloces de lo pronosticado. Aunque los primeros diagnósticos los descartaban hasta 2027, ambos podrían recibir el alta médica hacia principios de noviembre, sumándose como opciones para la etapa decisiva de la temporada.
El horizonte inmediato del club de La Ribera presentará un calendario de alta tensión. Tras medirse contra el Rojo en Avellaneda, Boca recibirá a River Plate en La Bombonera por la fecha 15 y cerrará la fase regular frente a Defensa y Justicia. Posteriormente, chocará ante Banfield por las semifinales de la Copa Argentina (el sábado 14 de noviembre) y volará a Barranquilla para medirse el 21 de noviembre contra Atlético Mineiro por la final continental.
De mantener este rendimiento, el elenco azul y oro afrontará un lapso de 11 compromisos en el que mantiene posibilidades matemáticas de consagrarse en cinco competencias simultáneas: la tabla anual acumulada, el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el Trofeo de Campeones.