El capitán inglés llenó de elogios al astro argentino de cara al choque del miércoles en Atlanta. Su defensa ante quienes le critican que corre poco, la mística de un cruce inédito en su carrera y el peligro que genera en el área.
El choque más esperado del Mundial 2026 sumó un capítulo de absoluta caballerosidad y respeto mutuo entre dos de los mejores delanteros del planeta. En la antesala del clásico que paralizará al mundo este miércoles a las 16:00 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el capitán y goleador de la selección de Inglaterra, Harry Kane, rompió el silencio y llenó de flores a Lionel Messi. El atacante del Bayern Múnich destacó la increíble vigencia del capitán argentino y calificó el cruce como una cita verdaderamente única, remarcando que le resulta asombroso que Leo lleve casi dos décadas en la cima del fútbol mundial sin haber enfrentado jamás al combinado de los Tres Leones en un partido oficial.
Con la lucidez de quien entiende el juego como pocos, el atacante británico no dudó en salir al cruce de aquellos analistas que suelen criticar el ritmo de juego o el despliegue físico del astro rosarino sobre el césped. Kane fue categórico al señalar que a la gente le encanta generalizar y exigir que los jugadores corran determinada cantidad de kilómetros, pero advirtió que nadie en el mundo es capaz de ser tan efectivo como Messi cuando tiene la pelota en sus pies. No obstante, el delantero inglés aclaró que el miércoles jugarán contra toda la Selección Argentina y no contra un solo hombre, aunque reconoció que el verdadero peligro radica en cómo la confianza de todo el plantel nacional se multiplica cuando juegan para su capitán.
En la misma charla con la cadena de televisión ITV Sport, el artillero británico también aprovechó para enviar un aviso sobre su propio presente goleador y la chapa de candidatos con la que llegaron a este torneo. Kane aseguró que se siente sumamente peligroso dentro del área penal sin importar la cantidad de defensores que intenten escalonarlo, sintiendo que cualquier balón que le quede boyando cerca del arco puede terminar en la red. El trascendental partido marcará el reencuentro de ambos países en un duelo oficial tras 24 largos años de espera, trayendo a la memoria de todos aquel último antecedente en el Mundial de Corea-Japón 2002, donde los ingleses se quedaron con el triunfo gracias al recordado penal ejecutado por David Beckham.