El Millonario dio el primer golpe del mercado de invierno en el fútbol argentino.
Tras un cierre de semestre bastante flojo, River sabía que tenía que pegar fuerte en el mercado de pases. No solo lo hizo, sino que además lo hizo rápido. Y es así como el Millonario, antes de que comience junio inclusive, ya confirmó su primer refuerzo para la segunda mitad de este 2026 en el que jugará el Torneo Clausura, Copa Argentina y los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Nicolás Otamendi es la primera gran bomba de este mercado de pases, será refuerzo del equipo del Chacho Coudet. Y, de hecho, firmará este mismo viernes su contrato por 18 meses, antes de viajar al Mundial con la Selección Argentina.Una incorporación de lujo para un plantel que necesitaba a un caudillo así, referente y con capacidad de sobra para ayudar a comandar esta transición que se vendrá en el receso invernal. Campeón del mundo, de las dos Copas Américas y la Finalissima y con 16 temporadas consecutivas en el fútbol europeo, no solo llegará para intentar adueñarse de un puesto en el que Lautaro Rivero tuvo intermitencias en el semestre y un Paulo Díaz al que apuntan a que sea transferido.
Además, se sumará al grupo de líderes (Germán Pezzella, Lucas Martínez Quarta, Franco Armani, Gonzalo Montiel, Seba Driussi, Juanfer, los otros), pero con otra personalidad, algo valioso pensando en un salto de calidad que en River están planeando para mitad de año.
Para llegar a la firma de Nicolás Otamendi, sin embargo, se requirieron de los esfuerzos de las dos partes. Del central de 38 años, que rechazó en las últimas horas la carretilla de dólares que le ofrecía el Al Nassr de Cristiano Ronaldo. Y de la dirigencia del Millonario, que entendió que este era el momento y desde hace ya un tiempo que viene manejando la negociación cumpliendo detalladamente con todos los pasos necesarios para que un jugador de esta magnitud pueda desembarcar en el fútbol argentino.
Con tratativas que fueron avanzando en perfil bajo sobre finales de la temporada europea, en Núñez decidieron apretar el acelerador cuando la respuesta a los sondeos iniciales fue positiva: Otamendi quería venir y River lo necesitaba, un match perfecto. A esta buena comunicación que existió entre las partes se le habría sumado, además, un encuentro en Buenos Aires durante la última fecha FIFA de finales de marzo, aprovechando la estadía del zaguero central para los amistosos contra Mauritania y Zambia.
Incluso, acá también puede agregarse como un detalle no menor el reconocimiento que el club le realizó a Nico post título en Qatar, cuando le regaló una camiseta titular con el #19 y su apellido. Todos pasos claves para llegar a este desenlace, en el que estará vinculado a los colores de sus amores hasta finales del 2027, luego de haber sido capitán del Benfica y de tomar la decisión de no renovar su contrato (49 partidos en la temporada y promedio de 88" en cancha).
Si Otamendi está contento, ni hablar del Chacho Coudet, quien lo considera una pieza vital para terminar de moldear este River a su gusto y poder pelear todos los frentes en la segunda parte del año. De hecho, en la conferencia del miércoles post Blooming ya lo había dejado claro: "Es un jugador importantísimo, está muy vigente, es un líder natural. Ojalá lo podamos tener. Sería un jugador importante. Estoy contento de poder trabajar con la gente que tengo de trabajar. Si le tengo que decir algo al hincha es que vamos a armar algo lindo", dijo el entrenador, motivado y motivador con respecto a lo que viene.
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