na expedición internacional logró filmar y documentar la alarmante acumulación de desechos atrapados a casi 4.000 metros bajo la superficie.
Un equipo de 26 investigadores del CONICET documentó la presencia de 29 tipos de residuos de origen humano en las profundidades del mar Argentino, tras relevar 55 kilómetros de suelo submarino. Este hallazgo, publicado en la revista Frontiers in Marine Science, se realizó en tres cañones submarinos de la Patagonia argentina, utilizando el robot subacuático SuBastian. Las imágenes de alta definición, tomadas a profundidades entre 400 y 4.000 metros, confirman que la basura humana ha alterado el paisaje natural de estas zonas abisales.
Los contaminantes más comunes fueron envoltorios, recipientes y bolsas de plástico, aunque también se encontraron artes de pesca abandonadas. Un descubrimiento particular fue un cassette de video VHS en perfecto estado a 2.000 metros de profundidad. Los especialistas advierten que el fondo marino actúa como un sumidero irreversible, donde los plásticos tardarán siglos en degradarse debido a la falta de luz solar y oxígeno. Estos materiales son ingeridos por microorganismos y peces, destruyendo hábitats biológicos, y su remoción manual es actualmente inviable.
Los investigadores explican que la basura proviene de múltiples actividades y es arrastrada por las corrientes marinas del Atlántico Sur hacia las fosas. Para mitigar esta crisis ambiental, se requiere un abordaje integral con urgentes normativas internacionales que regulen la navegación y la explotación pesquera comercial global.