El registro se produjo el 18 de julio de 2026 y fue detectado en dos oportunidades durante la misma jornada
La Antártida volvió a registrar una de las temperaturas más extremas del planeta. Durante julio, la estación científica Concordia alcanzó los -84,1 °C, el valor más bajo medido en la Tierra en los últimos 14 años.
El registro se produjo el 18 de julio de 2026 y fue detectado en dos oportunidades durante la misma jornada. Para encontrar una temperatura inferior hay que remontarse a 2012, cuando la estación rusa Vostok, también ubicada en la Antártida Oriental, marcó aproximadamente 84,2 °C
Concordia se encuentra en una de las regiones más aisladas del continente blanco, a unos 3.200 metros sobre el nivel del mar y aproximadamente 1.000 kilómetros de la costa. Durante el invierno austral, la zona permanece durante meses sin luz solar y presenta una atmósfera extremadamente seca y estable, condiciones que favorecen descensos pronunciados de la temperatura.
Pese a estar acostumbrados a valores extremos, los responsables de la base señalaron que temperaturas inferiores a los -84 °C resultan excepcionales incluso para ese sector de la Antártida.
Sin embargo, la marca registrada en julio está lejos del récord histórico. La temperatura atmosférica más baja medida directamente en la superficie terrestre continúa siendo la registrada en **Vostok el 21 de julio de 1983**, cuando el termómetro descendió hasta los -89,2 °C.
Los científicos también remarcaron que este episodio puntual de frío extremo no contradice el calentamiento global. El cambio climático se analiza a partir de tendencias de largo plazo y a escala global, mientras que en regiones como la Antártida pueden continuar produciéndose eventos meteorológicos excepcionales con temperaturas extremadamente bajas.