Curiosidades Impactante

El secreto de las Cataratas de Sangre de la Antártida: descubren antiguas criaturas marinas atrapadas bajo el hielo

Actualmente se sabe que el aspecto rojo se produce cuando una salmuera rica en hierro sale desde debajo del glaciar 

Jueves, 6 de Agosto de 2026
(13522)

Las misteriosas Cataratas de Sangre de la Antártida volvieron a quedar en el centro de una investigación científica. Un nuevo estudio encontró evidencias de antiguas formas de vida marina en las aguas saladas que permanecen atrapadas debajo del glaciar Taylor, un hallazgo que aporta nuevas pistas sobre el origen de uno de los fenómenos naturales más particulares del continente blanco.


Las Cataratas de Sangre se encuentran en los Valles Secos de McMurdo y reciben su nombre por el intenso tono rojizo del líquido que emerge desde el glaciar y se extiende sobre el hielo. El fenómeno fue documentado por primera vez en 1911 y durante décadas generó diferentes hipótesis sobre las causas de su coloración.


Actualmente se sabe que el aspecto rojo se produce cuando una salmuera rica en hierro sale desde debajo del glaciar y entra en contacto con el aire. En ese momento, el hierro se oxida y genera una tonalidad similar a la del óxido.


Sin embargo, la nueva investigación agregó una pieza clave para comprender qué existe debajo del hielo. Los científicos analizaron 167 muestras de agua, sedimentos y aire y encontraron una comunidad particular de microorganismos, entre ellos linajes de eucariotas asociados con ambientes marinos.


Los resultados respaldan la hipótesis de que el agua ubicada debajo del glaciar tiene un origen oceánico. Según los investigadores, una antigua masa de agua de mar habría quedado aislada cuando cambiaron las condiciones ambientales de la región y el hielo avanzó sobre el territorio hace más de un millón de años. Estudios anteriores ya habían encontrado similitudes entre las bacterias presentes en las Cataratas de Sangre y microorganismos procedentes de sistemas marinos.


El aislamiento no impidió que la vida continuara desarrollándose. Bajo el glaciar existe un ambiente extremadamente frío, oscuro y prácticamente separado de la superficie, pero la elevada concentración de sales permite que parte del agua permanezca en estado líquido. Allí sobreviven comunidades microbianas adaptadas a condiciones extremas.


Uno de los puntos que llamó la atención de los investigadores fue la presencia de organismos vinculados con ambientes oceánicos específicamente alrededor de las Cataratas de Sangre. Más del 9% de los eucariotas detectados allí también aparecen en muestras oceánicas, mientras que en otras zonas de los Valles Secos esa coincidencia ronda apenas el 1%. La escasa presencia de esos microorganismos en las muestras de aire también reduce la posibilidad de que hayan llegado recientemente transportados por el viento.


El descubrimiento convierte a este rincón de la Antártida en una especie de registro natural de un ecosistema que quedó aislado mientras el continente atravesaba profundas transformaciones ambientales.


Además de aportar información sobre el pasado de la Tierra, las Cataratas de Sangre son estudiadas como un modelo para investigar hasta dónde puede sobrevivir la vida en ambientes extremos. Las condiciones debajo del glaciar presentan similitudes con algunos escenarios que los científicos consideran posibles en mundos helados fuera de nuestro planeta, por lo que estos microorganismos también pueden ofrecer nuevas pistas para la búsqueda de vida extraterrestre.