El creciente impacto ambiental de los plásticos de un solo uso impulsa la búsqueda de materiales más sostenibles.
Investigadores del INTA e Intema desarrollaron films compostables para envasar carne vacuna, buscando reemplazar los plásticos convencionales. Estos envases son cruciales en la industria cárnica para proteger, reducir la pérdida de humedad y conservar la calidad del alimento. Ante el impacto ambiental de los plásticos de un solo uso, surge esta alternativa sostenible. Los nuevos materiales, basados en polímeros biodegradables, se degradan en biomasa, CO2 y agua sin dejar residuos. Los resultados muestran que preservan la calidad e inocuidad del producto, contribuyendo a una producción de carne más sostenible.
En un estudio comparativo, se envasaron cortes de carne con films de PVC convencional y compostables, simulando condiciones de supermercado durante siete días. Se analizaron la estabilidad del color, el intercambio gaseoso, la resistencia al frío y la humedad, y parámetros microbiológicos y fisicoquímicos. Los resultados demostraron que el envase compostable se comportó igual que el plástico convencional, manteniendo la calidad del producto. Se espera que esta innovación reduzca significativamente los residuos plásticos en la industria cárnica.