Curiosidades Histórico

Hallan una nueva especie de dinosaurio raptor en Santa Cruz

Los fósiles fueron analizados con tomografía computada y microscopía electrónica, que revelaron rasgos anatómicos únicos.

Martes, 2 de Junio de 2026

Un equipo de investigadores argentinos y japoneses descubrió una nueva especie de dinosaurio raptor, Kank australis, cerca de El Calafate, Santa Cruz. Este hallazgo, publicado en el Journal of Vertebrate Paleontology, amplía el registro fósil de los unenlágidos en el hemisferio sur, estableciendo un "puente geográfico" entre los ejemplares patagónicos y los de otras regiones.

El descubrimiento se realizó en la estancia La Anita, donde en 2019 se encontró un fragmento de garra. Expediciones posteriores, especialmente en 2024, revelaron vértebras cervicales y dientes, confirmando la existencia de la nueva especie. Los fósiles fueron analizados con tomografía computada y microscopía electrónica, revelando rasgos anatómicos únicos.

Liderada por el paleontólogo Matías Motta, la investigación contó con la participación de equipos del Museo Molina, el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" (MACN-CONICET), la Fundación de Historia Natural "Félix de Azara" y el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Japón.

El nombre "Kank australis" proviene de la mitología aonikenk, donde "Kank" significa "gran Ñandú", creador de la constelación Choiols (Cruz del Sur), y "australis" significa "del sur", aludiendo a la latitud del hallazgo.

Kank australis era un dinosaurio mediano, similar a un ñandú grande, con aproximadamente 27 kilos de masa corporal. Caminaba en dos patas y poseía la característica garra curva en el segundo dedo del pie. Motta destacó la importancia del descubrimiento, ya que los unenlágidos son poco frecuentes en el registro fósil. Además, Kank australis se distingue de los raptores del hemisferio norte, como el Velociraptor, por sus dientes cónicos con pequeñas estrías y las particularidades de sus vértebras cervicales. El hallazgo en rocas del Cretácico Superior sugiere que los unenlágidos estaban ampliamente distribuidos antes del impacto del meteorito hace 66 millones de años.