Argentina Arsatgate

Las derivaciones del caso Arsat - Leal y la llamada "Banda de los mendocinos"

La Justicia detectó maniobras entre autoridades de la empresa pública y la firma Argentina Logistic Services. El juez federal Lino Mirabelli define si llamará a indagatoria a los imputados

Martes, 2 de Junio de 2026

La investigación que tiene como principal protagonista al ex presidente de ARSAT, Facundo Leal, no solo expone presuntas maniobras de corrupción dentro de la empresa estatal, sino también el estilo de vida que, según distintas fuentes, caracterizó a un grupo de funcionarios conocidos en los pasillos del poder como "la banda de los mendocinos".

Ese círculo lo integraban Facundo Leal, expresidente de ARSAT y luego titular del ORSNA; Gerardo Boschin, exgerente de Compras y Contrataciones de la empresa y posteriormente presidente de Trenes Argentinos Operaciones; Juan Andrés Navarro, exsubgerente de Administración y Finanzas; y Pablo Gastón Pagani, exgerente financiero. 

También eran señalados como parte de la banda de los mendocinos" otros funcionarios cercanos al grupo, entre ellos Leonardo Comperatore, exministro de Seguridad de Mendoza y exresponsable de Relaciones Institucionales de ARSAT; Santiago Trezza Silva, abogado que ocupó distintos cargos dentro de la empresa; Octavio Falasco, vicepresidente de Ceatsa; y Ramiro Canet, exabogado de ARSAT y actual funcionario del Gobierno mendocino.


El ascenso de Leal al poder


La trayectoria de Facundo Leal dentro del Estado se construyó a lo largo de casi dos décadas. Oriundo de Mendoza, desembarcó en ARSAT junto a otros funcionarios de su provincia y fue ganando influencia hasta convertirse en una de las figuras más poderosas de la empresa estatal de telecomunicaciones.
Quienes conocen de cerca su recorrido aseguran que una de sus principales virtudes políticas fue su capacidad para adaptarse a distintos gobiernos y espacios de poder. A lo largo de los años logró mantenerse en posiciones estratégicas pese a los cambios de signo político que atravesó el país.
Su ascenso lo llevó a presidir ARSAT entre 2022 y 2024. Más tarde, durante la gestión de Javier Milei, fue designado al frente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), una de las áreas más sensibles vinculadas a la infraestructura y el transporte.
Fuentes del ámbito político sostienen que Leal construyó una amplia red de relaciones que trascendió las fronteras partidarias. Entre ellas aparecen vínculos con el empresario Leonardo Scatturice, un hombre de creciente influencia en el entorno libertario y con llegada a sectores estratégicos de la administración nacional.
Antes de ese acercamiento, Leal también había tejido relaciones dentro del peronismo. Diversas fuentes lo ubican cerca del massismo durante el gobierno de Alberto Fernández, en una etapa que marcó un punto de inflexión en su carrera política y consolidó su presencia dentro de la estructura estatal.
Su entramado de contactos no se limitó a la política. Con el paso de los años cultivó vínculos con empresarios mendocinos de peso, como José Luis Manzano y Daniel Vila, además de referentes del fútbol argentino. Esa red de relaciones le permitió mantenerse cerca de ámbitos de decisión aun cuando cambiaban los gobiernos y las estructuras de poder.
La caída comenzó tras su salida del ORSNA, que se produjo en medio de cambios dentro de la Secretaría de Transporte. Sin embargo, el verdadero golpe llegó con los allanamientos que revelaron la existencia de millones de dólares en efectivo y derivaron en una investigación que hoy amenaza con exponer el funcionamiento de una presunta red de corrupción dentro de organismos públicos.

El posicionamiento en áreas clave

Cómo adquirieron semejante control  en los últimos años tiene varias explicaciones, la que mayor peso cobra en la Justicia es que Facundo Leal y el grupo mendocino tienen múltiples vasos comunicantes con personajes de mucho poder. Conoce hace años a Leonardo Scatturice, el empresario con extensos vínculos en Estados Unidos que ganó terreno en la gestión libertaria a través de una asociación estratégica con Santiago Caputo. Leal y Scatturice se conocen de mucho antes de Milei, por el interés del empresario en los servicios de Arsat.

Pero Leal creció en política por su capacidad camaleónica. Su última "traición", según apuntan conocedores, fue a "Pepe" Albistur. "Se cortó solo", explican algunos sobre su traspaso al massismo durante la gestión de Alberto Fernández. Ahí yace una tercera explicación a su permanencia en el ecosistema libertario.

Las fiestas, el lujo y los millones que no puede explicar


Más allá de las sospechas por contrataciones irregulares, el grupo también era conocido por su intensa vida social. Según reconstruyeron diversas fuentes, los viajes al exterior y las fiestas exclusivas formaban parte habitual de la dinámica de los funcionarios.
Uno de los episodios que más llamó la atención de los investigadores fue un viaje realizado a Marbella, España, durante 2025, cuando varios integrantes del grupo ya tenían influencia tanto en ARSAT como en Trenes Argentinos. De acuerdo con testimonios citados en la investigación periodística, la escapada habría sido financiada por un contratista del Estado y tuvo como objetivo celebrar el cierre de un contrato.
Las reuniones sociales también tenían como escenario Mendoza. Un punto de encuentro frecuente eran las fiestas electrónicas. Allí, según distintas versiones, era habitual la presencia de integrantes de "la banda de los mendocinos".
Durante la pandemia, cuando las restricciones impedían la realización de eventos masivos, las reuniones habrían continuado en instalaciones de ARSAT ubicadas en Benavídez. Fuentes consultadas sostienen que en varias oportunidades vecinos denunciaron fiestas y encuentros privados en el predio, lo que incluso motivó intervenciones policiales.

La caída


La historia comenzó a derrumbarse a partir de un hecho que, en principio, parecía un simple robo. En enero de 2024, delincuentes ingresaron a un depósito de la localidad bonaerense de San Fernando donde ARSAT almacenaba equipamiento de la Red Federal de Fibra Óptica y saquearon al menos 15 contenedores con material de alto valor.
La investigación quedó en manos del juez federal Lino Mirabelli y del fiscal Fernando Domínguez. Al analizar las circunstancias del robo, los investigadores detectaron irregularidades que llamaron la atención: las cámaras de seguridad no funcionaban y el cerco eléctrico perimetral estaba fuera de servicio. Esas anomalías llevaron a revisar cómo había sido contratada la empresa responsable del depósito, Argentina Logistic Services (ALS).
Lo que parecía una investigación por un robo derivó rápidamente en una pesquisa mucho más amplia. El análisis de documentación, expedientes y teléfonos celulares permitió reconstruir comunicaciones entre funcionarios de ARSAT y directivos de ALS que, según la sospecha judicial, revelarían un esquema de direccionamiento de contratos y pago de retornos.
Los investigadores detectaron que ALS habría sido favorecida en distintos procesos de contratación entre 2021 y 2024. También advirtieron que algunas de las empresas que participaron como supuestas competidoras en las licitaciones tenían vínculos entre sí, lo que alimentó las sospechas de que las ofertas habrían sido presentadas únicamente para dar apariencia de legalidad al procedimiento.
Con el avance de la causa, la Justicia ordenó allanamientos simultáneos en la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro. Los procedimientos tuvieron como objetivo secuestrar documentación, computadoras, teléfonos celulares y cualquier elemento que pudiera aportar información sobre el funcionamiento de la presunta red.
El operativo más impactante se realizó sobre propiedades vinculadas a Facundo Leal. En un departamento de Palermo, los agentes encontraron cerca de 650.000 dólares en efectivo, además de pesos argentinos y divisas de otros países. También secuestraron cocaína, ketamina y MDMA.
La sorpresa fue aún mayor en Mendoza. Durante los allanamientos realizados en inmuebles vinculados al exfuncionario, los investigadores hallaron alrededor de 1,7 millones de dólares adicionales, guardados en fajos termosellados. Sumado al dinero encontrado en Buenos Aires, la cifra total superó los 2,3 millones de dólares.
Además del efectivo, la Justicia secuestró teléfonos celulares, computadoras y documentación que ahora está siendo sometida a peritajes. Los investigadores creen que esos dispositivos podrían contener información clave para determinar cuántos contratos fueron manipulados, qué empresas participaron de las maniobras y quiénes se beneficiaron económicamente.
Con esas pruebas sobre la mesa, el fiscal Domínguez solicitó la citación a indagatoria de varios exfuncionarios y empresarios vinculados a la causa. Mientras tanto, el expediente permanece bajo secreto de sumario y los investigadores avanzan sobre una hipótesis cada vez más ambiciosa: que detrás de la contratación de un depósito existió una estructura organizada que durante años operó dentro de una de las empresas tecnológicas más importantes del Estado argentino