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Cómo colaboró el Gobierno argentino con Flávio Bolsonaro para salir de Brasil

El ex candidato presidencial se trasladó por tierra durante el martes mientras afloraban las versiones de que ya había estaba en Estados Unidos. La coordinación con la Casa Rosada

Miercoles, 28 de Octubre de 2026


El excandidato presidencial de Brasil, Flávio Bolsonaro, abandonó su país tras la derrota electoral frente a Lula da Silva y utilizó territorio argentino para emprender viaje hacia Estados Unidos. El Gobierno de Javier Milei habría participado activamente en la coordinación del operativo que permitió su salida.

El dirigente del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, ingresó a la Argentina durante la noche del lunes por la frontera de Foz de Iguazú, luego de trasladarse por vía terrestre desde Brasil. Desde Puerto Iguazú, abordó un avión privado junto a su esposa y sus hijas con destino final a Estados Unidos, en medio de una investigación judicial que lo involucra por presunto lavado de dinero.

Según publicó Infobae, el Gobierno argentino coordinó y colaboró activamente con el operativo que permitió la salida del excandidato presidencial brasileño. La posibilidad de utilizar Puerto Iguazú como punto de partida habría sido ofrecida por la propia administración de Javier Milei.

La familia Bolsonaro contrató un vuelo privado de la empresa argentina Baires Fly S.A., previsto para despegar alrededor de las 2 de la madrugada del martes. La aeronave, un Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, había llegado previamente desde Buenos Aires y contaba con una solicitud de trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes.

Si bien el entorno del dirigente tenía preparado un plan de contingencia ante una eventual derrota electoral, los acontecimientos posteriores al triunfo de Lula da Silva aceleraron la decisión de abandonar Brasil.

Un día antes, Bolsonaro había denunciado públicamente que agentes de la Policía Federal brasileña lo interceptaron cuando salía de la vivienda de su padre, en Brasilia, para notificarle una resolución del juez Alexandre de Moraes. La disposición judicial establecía la entrega de sus pasaportes y la prohibición de abandonar el territorio brasileño, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero.

En este contexto, la salida a través de Puerto Iguazú se convirtió en la principal alternativa para concretar el traslado. Uno de los aspectos que generó mayor preocupación entre quienes participaron de la organización fue la presencia prolongada de una aeronave privada en el aeropuerto argentino, debido a las sospechas que podía despertar.

Sin embargo, de acuerdo con fuentes del sector aeronáutico citadas por Infobae, la programación del vuelo pudo conocerse una vez que la empresa presentó la documentación correspondiente.

El episodio suma un nuevo elemento de tensión a la relación política entre Argentina y Brasil, marcada por las diferencias entre Javier Milei y Lula da Silva tras las recientes elecciones presidenciales brasileñas.

Los tiempos posteriores coinciden con las especulaciones de que esa familia se trasladó en una camioneta desde su residencia en Brasilia hasta el Aeropuerto de Puerto Iguazú. La distancia entre ambos destinos es de aproximadamente 1.600 km, más de 20 horas de conducción sin contar paradas, desvíos ni la espera en la frontera. Quienes suelen hacer ese tipo de traslados recomiendan planearlo en dos días, pero el tiempo apremiaba para los Bolsonaro.

En tanto que  los responsables de organizar la logística precisaban ganar tiempo por varios motivos para evitar las siguientes medidas:
Una alerta roja de Interpol.
Que no se interviniera el pasaporte italiano de Flávio.
Que no se reforzara el control migratorio en Foz de Iguazú.

Fueron muy pocos los funcionarios del Gobierno argentino que sabían del operativo. Al menos al comienzo. Luego, hubo autoridades legales de diferentes estamentos del Poder Ejecutivo que asesoraron sobre los diferentes escenarios que podían llegar a producirse para evitar que la administración libertaria pudiera ser pasible de sanciones. "Queríamos hacerlo lo más prolijo posible. Creemos que lo hicimos mejor en términos legales que cuando pasó lo de Evo", admite una altísima fuente de la Casa Rosada. El hecho remite a lo ocurrido a finales de 2019, cuando el ex presidente de Bolivia llegó a la Argentina en calidad de asilado.

El presidente Javier Milei y funcionarios de primera línea de la administración nacional estuvieron al tanto de la organización logística de la salida de Bolsonaro.
La ruta de vuelo por la que finalmente salieron los cuatro brasileños no fue directo hacia Fort Lauderdale, como se preveía originalmente: hizo escala en Guayaquil, Ecuador, para cargar combustible. Para aterrizar finalmente a las 10:30 am de Argentina del miércoles en Miami.