La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, realizó un duro descargo en sus redes sociales. "El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia", aseguró.
El Gobierno condenó los incidentes entre manifestantes y la policía en la marcha universitaria que se lleva a cabo este jueves en las inmediaciones del Congreso. "Los mismos violentos de siempre quieren imponer el caos", señaló la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
"Buscan desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada. El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia", remarcó la funcionaria.
"Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia", expresó Monteoliva. "En Argentina, nadie está por encima de la ley", finalizó la ministra.
AHORA | En medio de incidentes, terminó el acto central de la Quinta Marcha Federal Universitaria https://t.co/W3B4uD57Ht https://t.co/ILBhf0uQPm
- TN - Todo Noticias (@todonoticias) October 15, 2026
Este jueves se registraron incidentes en la marcha universitaria. La policía utiliza el camión hidrante y gases para dispersar manifestantes.
"La policía empezó a reprimir a todos los que vinimos a manifestarnos de manera pacífica", aseguró un joven participante de la movilización a TN.
"El pueblo se cansó, estamos hartos", agregó.
En la zona se desplegó un gran operativo policial para contener la movilización de estudiantes, gremios y organizaciones sociales.
Todo comenzó minutos antes de las 16, cuando un grupo de manifestantes comenzó a romper bancos y veredas y a tirar piedras a los agentes.
"Soy estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, nosotros vinimos a manifestarnos de manera pacífica y la policía empezó a reprimir. Esto no puede seguir así", dijo uno de los jóvenes que acudió a la marcha.
Minutos después, la violencia del enfrentamiento escaló y se concentró en un grupo que comenzó a tirar piedras de gran tamaño a los gendarmes que realizaron un cordón policial frente al vallado.
Ante esta situación, los oficiales respondieron lanzando gases lacrimógenos y utilizando el camión hidrante para intentar dispersar a las personas y contener la situación.
Según las imágenes a las que pudo acceder TN, los manifestantes se organizaron para tomar las cápsulas de los gases y colocarlas en baldes o botellas para disminuir el efecto de los mismos. Luego, las volvían a arrojar a los agentes que se encontraban del otro lado del vallado.