Las bolsas globales mejoran a la espera de las negociaciones entre EEUU e Irán, mientras en el panorama local se concentra la atención en el dato de inflación y el viaje de Luis Caputo a Washington.
Los mercados globales operan con un sesgo positivo, impulsados por la expectativa de una salida diplomática en Medio Oriente, aún cuando Estados Unidos avanzó con un bloqueo sobre puertos iraníes. En ese contexto, la deuda soberana argentina en dólares cotiza con tono firme en Wall Street, en línea con sus pares de la región, y el riesgo país tracciona a la baja. Las acciones agentinas en Wall Street, por su parte, cotizan con mayoría de bajas de hasta 4,5%.
Así, los bonos en dólares suben hasta 1,2% encabezado por el Global 2041, seguido del Bonar 2041 (+0,8%), el Global 2035 y el 2046, ambos subiendo 0,5%. Así, el riesgo país medido por el J.P Morgan cae 2,1% a 517 puntos básicos.

Entre más producción, exportaciones y nuevas inversiones, el sector energético gana protagonismo en la Bolsa y concentra la atención inversora.
El optimismo, sin embargo, convive con una elevada sensibilidad a las señales entre EEUU e Irán en un contexto internacional todavía tensionado: la escalada del conflicto con Irán continúa afectando los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz, sosteniendo al petróleo en torno a los u$s100 y elevando los riesgos de traslado a inflación a nivel global. Si bien en las últimas horas los precios del crudo mostraron cierta moderación ante versiones de una reanudación de negociaciones entre Washington y Teherán -con posibles encuentros hacia el final de la semana-, el escenario sigue siendo frágil.
En paralelo, el frente local sigue dominado por la inflación, en la antesala de la publicación del dato de marzo. El propio ministro de Economía afirmó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaría por encima del 3%, aunque proyectó una desaceleración inflacionaria a partir de abril. "Las tasas de interés ya están bajando, entramos en un proceso virtuoso", afirmó, al tiempo que anticipó un horizonte más favorable para los próximos meses.
No obstante, los analistas advierten que el impacto de los mayores costos energéticos podría comenzar a trasladarse a precios, afectando márgenes y nivel de actividad. En esa línea, desde Adcap Grupo Financiero remarcaron que, si bien la economía argentina muestra cierta resiliencia -apuntalada por un mejor ciclo agrícola y precios de commodities más firmes-, la inflación sigue siendo un factor de riesgo central en el corto plazo.
También se esperan avances con el FMI. Según trascendió, el Gobierno podría alcanzar un acuerdo técnico por la segunda revisión del programa esta semana, lo que habilitaría un desembolso cercano a los u$s1.000 millones.
Fuente: Ámbito