El entendimiento se alcanzó en Washington tras una reunión de alto nivel. Buscan avanzar hacia un acuerdo más amplio que podría derivar en una paz duradera.
Israel y Líbano acordaron este martes iniciar negociaciones directas tras una reunión diplomática realizada en Washington D.C., con mediación de Estados Unidos.
Según un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos, los participantes mantuvieron "conversaciones productivas" orientadas a definir los próximos pasos del proceso. El portavoz del organismo, Tommy Pigott, señaló que las negociaciones se llevarán a cabo "en un momento y lugar acordados mutuamente", sin precisar fechas.
El texto oficial destacó que se trató del primer encuentro relevante de alto nivel entre ambos países desde 1993, lo que fue calificado como un "hito histórico" por la administración estadounidense.
De la reunión participaron el secretario de Estado, Marco Rubio; el consejero Michael Needham; el embajador estadounidense en Líbano, Issa; el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter; y la embajadora libanesa en Washington, Nada Hamadeh Moawad.
Estados Unidos expresó su respaldo a la continuidad del diálogo y a los esfuerzos del gobierno libanés por "restablecer el monopolio de la fuerza", en referencia a la influencia de Hezbolá y al rol regional de Irán.
Además, manifestó su expectativa de que las conversaciones superen el alcance del acuerdo alcanzado en 2024 y puedan derivar en un entendimiento de paz integral. Washington también reiteró su apoyo al derecho de Israel a defenderse frente a los ataques del grupo chiita.
El comunicado subrayó que cualquier acuerdo para cesar las hostilidades deberá concretarse entre los gobiernos de Israel y Líbano, con mediación estadounidense y sin canales paralelos.
En ese marco, se indicó que el proceso podría facilitar la llegada de ayuda internacional para la reconstrucción y recuperación económica del Líbano, así como abrir nuevas oportunidades de inversión para ambas naciones.
Por su parte, Israel reafirmó su compromiso de participar en negociaciones directas para resolver los temas pendientes y avanzar hacia una paz duradera, al tiempo que expresó su apoyo al desarme de grupos armados no estatales en territorio libanés.
El Líbano, en tanto, remarcó la necesidad de implementar plenamente el cese de hostilidades anunciado en noviembre de 2024, insistió en el respeto a su soberanía territorial y reclamó medidas urgentes para mitigar la crisis humanitaria derivada del conflicto.