Pekín se pronuncia después de que Trump asegurara que el gigante asiático logró que Teherán se aviniera al acuerdo.
La portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning señaló hoy en rueda de prensa que Pekín "acoge" el acuerdo anunciado por EE.UU. e Irán y reiteró que ha defendido de forma constante "un cese de las hostilidades" y la resolución de las disputas por medios políticos y diplomáticos.
Mao destacó que China considera que Líbano debería incluirse en el acuerdo de alto el fuego y que espera que esta tregua temporal sea aprovechada por todas las partes involucradas en el conflicto para acabar con la disputa y llevar las diferencias a la vía política y diplomática.
El miércoles, Trump declaró que Pekín había conseguido que Teherán negociara el alto el fuego, en una entrevista en la que no desveló si volverá a amenazar con arrasar las centrales eléctricas y los puentes de Irán si el acuerdo fracasa.
Tras el anuncio del alto el fuego del martes, ambas partes en conflicto se declararon victoriosas. Donald Trump proclamó su "victoria completa" en la guerra. Apuntó que la razón para adoptar la medida es que Estados Unidos ya "ha cumplido y superado todos sus objetivos militares" y que las partes se encuentran "muy avanzadas" en la redacción de un acuerdo definitivo sobre "paz a largo plazo" con Irán.
El Consejo Nacional de Seguridad de Irán, por su parte, aseguró que, al admitir las condiciones de negociación planteadas por Teherán, Washington y Tel Aviv sufrieron "una derrota innegable, histórica y aplastante". Según el organismo, EE.UU. "se ha visto obligado a aceptar la propuesta de 10 puntos de Irán".
Sin embargo, el segundo día de la tregua entre EE.UU. e Irán empezó con incertidumbre debido a las violaciones de Israel y EE.UU. El miércoles, el país hebreo lanzó un ataque masivo que dejó destrucciones a gran escala en el Líbano.
Irán ha puesto sobre la mesa de negociación con EE.UU. que el alto al fuego en el Líbano sea tomado por las fuerzas agresoras del Pentágono e Israel como "una condición clave" para desescalar el conflicto en Oriente Medio. Además, Teherán cerró nuevamente el paso por el estrecho de Ormuz debido a la ofensiva israelí y sus violaciones a la tregua.

La oposición húngara ha sido denunciada en repetidas ocasiones por Budapest por recibir financiamiento de Bruselas y Kiev, que buscan imponer en Hungría un líder que "envíe dinero a Ucrania", en contraste con la postura de Viktor Orbán.