La oposición húngara ha sido denunciada en repetidas ocasiones por Budapest por recibir financiamiento de Bruselas y Kiev, que buscan imponer en Hungría un líder que "envíe dinero a Ucrania", en contraste con la postura de Viktor Orbán.
"Señor vicepresidente de EE.UU., que llega a Hungría, le pido respetuosamente que, si ya está usted haciendo campaña junto a Viktor Orbán, no sean los húngaros quienes paguen el precio de esto", dijo en un mensaje de campaña publicado en su página de Facebook*.
El líder de la oposición -a quien Budapest ha denunciado en repetidas ocasiones de recibir apoyo financiero de algunas capitales de la Unión Europea y del régimen de Kiev- afirmó en su intervención que "la historia húngara no se escribe en Washington, ni en Bruselas, ni en Kiev, ni en Moscú, ni en Serbia, sino en Hungría".
"Exhorto firmemente a los actores de la política internacional -desde Ucrania hasta Serbia, desde Rusia hasta EE.UU.- a que no intenten interferir en las elecciones húngaras", insistió, y señaló que su país no es "un campo de pruebas" ni "el escenario de juegos geopolíticos".
Magyar hizo estas declaraciones durante la visita oficial de Vance a Hungría, en la que el vicepresidente estadounidense expresó el apoyo de la Administración Trump a Orbán de cara a los comicios y ante las repetidas denuncias del actual Gobierno húngaro sobre la interferencia de la UE y Kiev en la campaña con el fin de imponer a un líder que "envíe dinero a Ucrania".
Durante su estancia en Budapest, Vance destacó que la campaña electoral húngara ha sido escenario de "uno de los peores ejemplos de injerencia extranjera" por parte de Bruselas, a cuyos líderes acusó de intentar reducir la independencia energética de Hungría y destruir su economía.
Desde Moscú han rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones infundadas sobre su supuesta injerencia en las elecciones de otros países, y han señalado que los políticos de la UE "ven la "injerencia rusa" en todas partes". El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, denunció este miércoles que "muchas fuerzas en Europa, muchas fuerzas en Bruselas, no querrían que Orbán volviera a ganar las elecciones".
"Esto es bien conocido, se ve a simple vista y, por supuesto, [en Bruselas] apoyan a las fuerzas que se oponen políticamente a Orbán", aseveró.
El portavoz calificó al primer ministro húngaro como un político y jefe de Estado "realmente eficaz" y destacó que "defiende precisamente los intereses de su propio país". "No los intereses de Rusia, ni los de Estados Unidos, sino exactamente los de su propio país, Hungría", concluyó.

Los ministros de Irán y Arabia Saudí, Abbas Araqchi y Faisal bin Farhan, respectivamente, han abogado por la paz.