El Muñeco recibió apoyo de los hinchas, aunque el estadio no perdonó a los futbolistas, con los referentes apuntados.
En la victoria 3-1 de River ante Banfield, el foco estuvo en la despedida del entrenador Marcelo Gallardo, que había anunciado en la semana su renuncia al cargo. Hubo fuertes especulaciones desde la confirmación sobre como reaccionarían los hinchas en el partido ante el Taladro en el Monumental.
La gente dejó el veredicto desde el anuncio de la voz del estadio: fuerte ovación para el Muñeco y silbidos y reproche para los jugadores, sobre todo algunos referentes.
En el ingreso del equipo el mensaje volvió a ser claro. Con Gallardo hubo canciones de apoyo mientras el entrenador, visiblemente emocionado saludaba a los hinchas, mientras que, inmediatamente, sonó la famosa estrofa "Jugadores...".
Los que más se salvaron del reproche de los hinchas fueron los juveniles, que además fueron las grandes figuras del partido: Tomás Galvan, Ian Subiabre y Joaquín Freitas manejaron los hilos de la victoria ante Banfield.
El ánimo del Monumental continuó igual en todo momento del partido, con fuertes silbidos para el equipo a la salida del primer tiempo y a la vuelta del entretiempo, y con ovación para Gallardo en todo momento disponible, con varias canciones dedicadas a su nombre y sus hazañas con el club.
River arrancó la primer parte con mucho énfasis, teniendo una clara a los ocho minutos en los pies de Galván, que tapo muy bien Sanguinetti. El gol llegó a los trece, con un cabezazo de Martínez Quarta tras un centro de Subiabre. El defensor fue a festejarlo con el entrenador Millonario.
Banfield empató el partido tras una gran jugada. Vittor habilitó a Perrota con un espectacular pase largo, en el que quedó enganchada la defensa de River y tiró un centro preciso para que Méndez la mande a guardar y empate a los 44 del primer tiempo. El VAR corrigió el error del línea, que había marcado erróneamente el offside.
En tan solo un minuto de la segunda mitad, tras una gran jugada del pibe Freitas, Subiabre estrelló un remate en el palo y Driussi aprovechó el rebote para poner el 2-1. El delantero también festejó abrazando a su entrenador.
River fue ampliamente superior en la segunda mitad, llegando más al área rival y haciendo figura a Sanguinetti, aunque con dificultades para ampliar la ventaja. Cuando Banfield buscaba un poco de aire con dos cambios cuando River a los 13 del segundo tiempo puso el 3-1 en los pies de Freitas, que empujó la pelota tras una asistencia de Galván.
Tras el tercer tanto, el Millonario tuvo algunas chances más, aunque no logró terminar en goleada el partido. Los juveniles fueron las grandes figuras del encuentro, siendo su presencia una de las críticas más fuertes al DT que terminó en una nota alta su segundo ciclo en la institución y se retiró del campo de juego con una fuerte ovación de la gente.
Al finalizar la victoria de su equipo, el Muñeco se acercó a la mitad de la cancha para abrazar a sus jugadores. El entrenador había pedido específicamente no hablar ni recibir una plaqueta por parte de la dirigencia.

El Millonario recibió al Taladro por la séptima fecha en lo que fue el último partido del Muñeco a cargo del equipo.