El técnico argentino recibió siete partidos de suspensión en Sevilla tras su expulsión ante Alavés por La Liga, luego de protestas y conducta antideportiva.
Matías Almeyda fue sancionado con siete fechas en Sevilla tras el escándalo frente a Alavés por LaLiga. El Comité de Competición aplicó distintos artículos del reglamento por protestas, menosprecio y conducta antideportiva, en una de las resoluciones más duras de la temporada española.
El entrenador argentino ya preveía un castigo después de su expulsión y del tenso cruce que protagonizó en el Ramón Sánchez Pizjuán, pero el fallo terminó siendo más severo de lo esperado. El Comité de Competición resolvió suspenderlo por siete partidos, una sanción que lo dejará fuera durante casi la mitad del tramo restante del torneo.
La resolución, que generó malestar en territorio andaluz, se apoyó en el informe arbitral y en distintos artículos del reglamento disciplinario. El juez Iosu Galech fue contundente en el acta al detallar cada uno de los episodios que derivaron en la expulsión y en el posterior escándalo.

El presidente de la FIFA se pronunció sobre el presunto racismo al jugador brasilero en la Champions League y respaldó al árbitro por activar el protocolo.
"En el minuto 85 el técnico Almeyda, Matías Jesús, fue expulsado por el siguiente motivo: Por protestar una de mis decisiones de manera ostensible, realizando gritos y gestos de desaprobación hacia mi persona, habiendo sido advertido escasos minutos antes por el asistente nº1 para que recondujera tanto su actitud como la conducta general de su banquillo", señaló el árbitro. Por ese hecho se aplicó el artículo 127, con un mínimo de dos fechas.
La tensión no terminó con la tarjeta roja. Según el escrito oficial, "una vez expulsado, se negó a abandonar el área técnica, siendo advertido en reiteradas ocasiones por parte del asistente nº 1 y del cuarto árbitro. Esta situación provocó la paralización del encuentro para indicarle nuevamente que debía abandonar el banquillo". Esa conducta encuadró en el artículo 121 y sumó un partido más.
El momento más caliente llegó instantes después. El acta consignó: "Ante esta circunstancia, el citado entrenador se adentró en el terreno de juego y se colocó cara a cara a escasos centímetros de mí, en actitud desafiante e intimidatoria. Tras indicarle de manera reiterada que abandonara el terreno de juego siguió en la misma actitud, encarándose conmigo durante más de un minuto". Por menosprecio, el artículo 124 agregó tres encuentros.
Fuente: Minuto Uno