La deshidratación no siempre da sed. Mareos, cansancio o dolores de cabeza pueden ser señales tempranas de que falta agua, incluso en invierno. Qué síntomas mirar y por qué la hidratación sigue siendo clave todo el año.
El verano combina altas temperaturas, humedad, sudoración intensa y mayor actividad al aire libre. A esto se suma el consumo de alcohol, bebidas azucaradas o café frío, que no siempre compensan la pérdida de líquidos.
El agua es esencial para la vida humana y participa en todas las funciones del organismo", explica Zemenides. Entre otras cosas, permite:
Cuando la deshidratación se mantiene en el tiempo, aumenta el riesgo de golpes de calor, infecciones urinarias, calambres, confusión y caídas, especialmente en niños y adultos mayores.
Algunas recomendaciones simples y efectivas:
"Beber poco y seguido es más eficaz que tomar grandes cantidades de golpe", recomienda el especialista.
Si los síntomas no mejoran con una mayor ingesta de líquidos o aparecen dolores de cabeza intensos, palpitaciones, confusión, fiebre o debilidad marcada, es importante consultar con un profesional de la salud.

La secretaria general de la Presidencia llegará a la provincia días antes de los comicios municipales del 22 de febrero. Mientras tanto, el Presidente analiza sumarse al cierre de campaña tras el debate de la reforma laboral en el Congreso.