John Ternus, flamante director ejecutivo de Apple tras relevar a Tim Cook, es dueño de un Porsche 935 de edición limitada cotizado en más de un millón de dólares. Al ser un modelo exclusivo de circuito, no cuenta con permiso para circular en la vía pública.
Tras asumir la conducción de Apple en reemplazo de Tim Cook, trascendió la faceta más fierrera de John Ternus, el histórico ingeniero artífice del salto a los procesadores propios de la compañía. Lejos del perfil corporativo tradicional, el flamante mandamás del gigante tecnológico atesora en su cochera privada un Porsche 935, un exclusivo vehículo de competición desarrollado por Porsche Motorsport del que apenas se fabricaron 77 unidades para todo el planeta y cuya valuación actual en el mercado de coleccionistas ya supera con holgura el millón de dólares.
El modelo rinde tributo directo al mítico 935/78 apodado "Moby Dick" que brilló en las 24 Horas de Le Mans durante la década del setenta. Montado sobre la arquitectura del reconocido 911 GT2 RS, este deportivo extremo equipa un impulsor bóxer de 3.8 litros biturbo de seis cilindros que descarga 700 caballos de fuerza asociados a una transmisión secuencial de doble embrague. Su carrocería de fibra de carbono, jaula antivuelco y habitáculo despojado de confort marcan un peso pluma de apenas 1.380 kilos, logrando una impactante relación de 1,97 kilos por caballo pensada exclusivamente para pulverizar cronómetros en pista.
La particularidad de la máquina reside en que se trata de un vehículo no homologado, por lo que no puede circular en la vía pública ni ser matriculado para el tránsito cotidiano. Carece de paragolpes reglamentarios, filtros de emisiones para calle y sistemas de seguridad pasiva urbana, limitando su rodaje únicamente a exhibiciones cerradas o jornadas de prueba en autódromos. Lejos de mermar su atractivo, su carácter de pieza de circuito lo consolidó como un cotizado activo financiero que rindió dividendos superiores a los de muchas acciones bursátiles desde su lanzamiento comercial.