La automotriz japonesa aplicó descuentos sugeridos sustanciales en sus tres versiones con motorización turbo. Los nuevos valores de las variantes Sense, Advance y Exclusive para posicionarse de forma competitiva en el segmento de los SUV.
El escenario comercial de los vehículos utilitarios deportivos (SUV) compactos registró un movimiento de estrategia comercial de alto impacto para los consumidores. En el inicio de julio, Nissan Argentina dispuso una fuerte reducción en las listas de precios de la nueva generación del Kicks, aplicando bonificaciones especiales que oscilan entre los 5,5 y los 7 millones de pesos, una decisión corporativa que redefine la competitividad del modelo frente a sus rivales directos de segmento.
La reconfiguración arancelaria beneficia de forma directa a las tres opciones de equipamiento que componen la oferta del utilitario fabricado en Brasil. La versión de entrada a la gama, denominada Kicks Sense, pasó de un valor de $52.990.000 a un precio bonificado de $46.500.000, lo que representa un recorte neto de $6.490.000 destinados a facilitar el acceso inicial a este renovado producto.
En el escalón intermedio, la variante Kicks Advance recibió el descuento más agresivo de la campaña, con una baja exacta de 7 millones de pesos que posiciona su valor sugerido al público en $50.990.000. Por su parte, la alternativa tope de gama, el Kicks Exclusive, experimentó un ajuste a la baja de 5,5 millones de pesos, modificando su cotización de lista para ubicarse firmemente en los $54.490.000.
La presente generación del SUV compacto se sustenta sobre una plataforma de arquitectura global completamente renovada, aportando cotas físicas de mayor robustez y dimensiones ampliadas en todos sus ejes estructurales. El modelo alcanza los 4.365 mm de largo y los 2.655 mm de distancia entre ejes, lo que repercute de forma directa en la habitabilidad de las plazas traseras y en la expansión de la capacidad del baúl, que ahora ofrece un volumen de carga de 470 litros.
La evolución técnica es total en el apartado de la planta motriz: toda la familia del Kicks abandonó el histórico propulsor aspirado para incorporar un motor de tres cilindros 1.0 turbo, que desarrolla una potencia de 120 caballos y 200 Nm de torque. Esta planta motriz de carrera elástica se acopla a una caja automática de doble embrague (DCT) con seis marchas, registrando un consumo mixto homologado en pruebas urbanas y de ruta de 8,8 litros cada cien kilómetros.
En materia de dotación tecnológica y de habitabilidad, la opción Sense ofrece de serie llantas de 17 pulgadas, faros LED y una central multimedia de 12,3 pulgadas, complementada en seguridad con seis airbags y control de velocidad crucero adaptativo. En tanto, el nivel Exclusive corona la gama incorporando el paquete de asistencias de conducción ProPilot, cámaras de visión de 360 grados, llantas de 19 pulgadas, techo solar panorámico y un sistema de audio premium Bose de 10 parlantes.