El modelo, que se fabrica en el país vecino para abastecer a los mercados de la región, se encamina a su presentación este año
Jeep avanza con una nueva puesta al día del Renegade y las primeras pistas concretas surgieron en Brasil, donde una unidad de pruebas fue captada mientras realizaba ensayos con un intenso camuflaje. Si bien el exterior permanece mayormente cubierto, las imágenes permiten anticipar que los cambios más importantes estarían puertas adentro.
El SUV, producido en el país vecino para abastecer a los principales mercados de la región, tiene previsto renovarse a lo largo de este año. El objetivo es sostener la vigencia de uno de los modelos más vendidos de la marca en Sudamérica, en un segmento que se renueva de manera constante.
A pesar del recubrimiento que oculta gran parte de la unidad, se perciben retoques puntuales en el diseño exterior. Las modificaciones se concentrarían en los paragolpes, la parrilla delantera con las clásicas siete ranuras y un nuevo diseño de llantas. La silueta general y el perfil robusto se mantendrían intactos, respetando la identidad que caracteriza al Renegade desde su debut.
Donde sí habría una evolución más marcada es en el habitáculo. Las fotos espía sugieren un tablero renovado, con una reorganización de comandos y salidas de aire, además de una actualización significativa del sistema multimedia. La pantalla central sería de mayor tamaño y con formato flotante, en línea con lo visto en otros productos de Jeep como Compass y Commander.
La principal novedad estará en la motorización. De acuerdo a Autos Segredos, el próximo Renegade incorporará por primera vez en la región un sistema híbrido suave de 48 voltios. Este conjunto buscará optimizar el consumo y las emisiones sin modificar el espíritu del modelo. El esquema combinará el conocido motor 1.3 turbo naftero de 175 CV y 270 Nm con dos motores eléctricos, que asisten al funcionamiento general y reemplazan elementos tradicionales como el alternador y el motor de arranque.