Nuevas presiones en Ormuz elevaron otra vez al petróleo y mantuvieron muy firmes a los metales básicos. A nivel local fue un gran día. El dólar no se movió. El BCRA compró dólares y sumó reservas. Los bonos subieron y el riesgo bajó de 500 puntos.
A exactamente 30 días del inicio del Mundial de Fútbol en Canadá, EE.UU. y México, los mercados mundiales siguieron mostrando cierta inquietud por la guerra en el Golfo Pérsico, algo que hizo subir nuevamente al petróleo, provocó un avance global para los granos, un récord histórico para el aluminio y una búsqueda de refugio que se centraliza fundamentalmente en la onza de plata y en el Bitcoin, no tanto en el oro.
Esta situación dejó a los mercados mundiales en situación titubeante, con Bolsas entre neutras o con leves bajas. Pero completamente a contramano de las dudas externas, lo más destacado de este lunes fue nuevamente el mercado argentino, que tuvo todo bien. Se difundió inflación a la baja en CABA. Dólar completamente tranquilo. Un BCRA comprando muchos dólares nuevamente, con reservas netas en zona de récord. Bonos argentinos muy firmes y riesgo país a menos de 500 puntos, en el menor nivel desde la apertura de febrero. Y una Bolsa local sonriente, con más negocios, un MerVal que trepó 2,4% y ADR argentinas que saltaron hasta 16%, con un gran manchón negro en Mercado Libre, cuya cotización ya cae 41% en Wall Street en un año.
Esta buena posición argentina está iluminada por varios factores. El petróleo, uno de los principales elementos de exportación que tiene ahora el país, sigue arriba, en las alturas. Hoy, con una interminable cola de camiones repletos de cosecha, Rosario registró un fuerte avance sobre todo para el precio de la soja. Y los metales, la tercera pata de la exportación, también están muy para arriba en el mundo, no solo el aluminio que ya mencionamos en récord, sino también para el cobre, que también está en máximos cercanos a los US$ 13.900 por tonelada.
Además, tras los 20 balances heterogéneos presentados hasta el viernes pasado, con empresas mostrando ganancia o pérdidas, en línea con la tendencia con forma de letra "K" que va mostrando la economía, hoy siguieron entrando estados contables del 1°T26: Cresud triplicó ganancias, el resultado de BYMA creció 33,6%, la ganancias de Metrogas creció 27,8% y sólo se vio una sombra en TGN, con una ganancia neta que cayó 53,7% anual.
Todas estas situaciones, que son leídas con frialdad económica por los analistas, hacen que después de la mejora de calificación entregada por la agencia Fitch la semana pasada (desde CCC+ a B-), ahora se está rumoreando cada vez con más intensidad que tanto Moody"s como Morgan Stanley harán lo mismo posiblemente en medio del mundial de fútbol. Y, con eso, hubo una consistente demanda de bonos, algo que permitió que el riesgo país bajara en 14 unidades, hasta 496 puntos básicos, el menor nivel en 14 semanas.
Con todo esto en el escenario, la secretaría de Finanzas se prepara para concretar este miércoles una nueva licitación local de deuda, en la que colocará papeles en pesos y en dólares para afrontar vencimientos por $ 11 B, que irán sobre todo para cubrir el pago final de dos títulos que terminan el viernes: la Lecap S15Y6 y de la Lecer X15Y6.
Para cumplir con este trámite, que es cada vez menos abultado, el secretario Federico Furiase ofrecerá papeles para todos los gustos: tasa fija se ofrecerá una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de septiembre de 2026 (S30S6 - reapertura). Ajustados por CER se ofrecen dos papeles: un bono del tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de mayo de 2027 (TZXY7 - reapertura) y un bono del tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de septiembre de 2027 (TZXS7 - reapertura). En bonos a tasa dual (variable o CER) se presentan dos papeles: un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 30 de junio de 2028 (nuevo) y un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 29 de junio de 2029 (TXMJ9 - reapertura). También se presenta un papel vinculado al dólar: una letra del tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de septiembre de 2026 (D30S6 - reapertura).
Y, como si fuera un partido aparte, Caputo sale a tomar más dólares en el mercado local, demostrándole a Wall Street que se puede financiar a tasa baja, con un riesgo equivalente a 300 puntos, sin tener que ir a pedirle fondos a los bancos buitres de NY. Por eso, a ser suscriptos únicamente con dólares, se ofrecen los dos Bonares cortos que se vienen colocando en los últimos dos meses: el bono del tesoro nacional en dólares estadounidenses 6% con vencimiento 29 de octubre de 2027 (AO27 - reapertura) y el bono del tesoro nacional en dólares estadounidenses 6% con vencimiento 31 de octubre de 2028 (AO28 - reapertura).
Obviamente, mientras sigue la pelea política, con la oposición repitiendo el apellido Adorni hasta el cansancio y con el PRO haciendo advertencias para ver si puede conseguir sobrevivir a la elección de 2027, también hubo datos económicos concretos, de los buenos y de los malos. El bueno fue la difusión de la inflación de CABA, indicador que dio 2,5% para abril, 11,6% para enero-abril y 32,4% para últimos 12 meses. Con esto, para pertenecer a la clase media en CABA una familia de cuatro integrantes necesita al menos $ 2.384.515 mensuales.
Y, con alta presión exógena por la Guerra en Irán, con un petróleo que saltó de US$ 60 a más de US$ 100 en tres meses, este viernes termina el amortiguador que encabezó YPF para que todas las estaciones de servicio locales tengan un precio en naftas y otros combustibles equivalentes a US$ 90. Pero hoy el Brent, que es el que rige al mercado local, terminó a casi US$ 104, por lo que hay grandes chances de que en los surtidores se deba enfrentar un duro aumento del 12 al 15%, que agregará presión a la inflación de mayo y junio. Y eso no es todo: el próximo lunes los colectivos del AMBA subirán 2%, otro 2% en junio y 2% en julio. Y el golpe más duro será para los que viajan en tren, ya que este mes el boleto subirá nada menos que 18% y luego 15% en junio, 13% en julio, 12% en agosto y 10% en setiembre. Durísimo.
Obviamente, la suba mundial del petróleo tiene en vilo a todos los países, todos con más inflación y con tasas de interés que se mantendrán más altas durante más tiempo. Incluso hasta el índice de precios al consumidor de China muestra alguna presión, con una variación del 0,3% mensual en abril y del 1,2% en los últimos 12 meses. Y, en medio de esto, las tasas largas de EE.UU. vuelven a subir: se pagó 3,8% anual a 1 año de plazo, 4,1% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 5% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,8% en Chile, 0,3% en Japón y 0,2% en Suiza, no cambió contra el euro, la libra, el real y el mexicano y bajó 0,1% en China.
A nivel cambiario local, sin embargo, con dólares hasta las orejas por un superávit comercial que puede alcanzar números anuales muy importantes, el blue subió, pero los dólares oficiales y financieros volvieron a bajar. Además, con el dólar oficial a $ 1417,11, el BCRA compró US$ 136 M en el mercado local (otra vez una suma más importante) y al final del día la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 87 M, por lo que las reservas brutas están otra vez en zona de récord.
Con todo ese aval, y con algún economista perdido que empieza a decir que en 2027 quizás no se concrete una corrida cambiaria tan potente como la de 2025, el dólar oficial bajó $ 1,23 hasta $ 1417,11, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1405, el dólar senebi bajó 91 centavos hasta $ 1426,89, el dólar mep bajó $ 2,90 hasta $ 1427,83 y el contado con liqui bajó $ 5,10 hasta $ 1483,13. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 7%.
Y lo notable del caso es que esta quietud del dólar se está dando con el BCRA aumentando la liquidez del sistema bancario, para que el crédito vuelva a recuperarse. De momento las tasas de financiamiento no bajan demasiado, pero la tasa de los plazos fijos sigue bajando: por plata chica bajó de 20,3 a 20,1% anual (15% en bancos grandes y 24% en bancos chicos) y por plata grande bajó de 25,3 a 25% anual.
Con este marco, con inversores, operadores y analistas apuntando todos los cañones a la licitación del miércoles, los títulos públicos operaron con muy poco volumen. Pero en promedio los bonos argentinos subieron 1% y el riesgo país bajó 14 unidades, hasta 496 puntos básicos, el menor nivel desde el 2 de febrero pasado, que se consiguió cuando el Gobierno logró aprobar la reforma laboral.
En papeles privados, hubo una leve rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, con avance del 0,2% para el Dow y el S&P y alza del 0,1% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 1,2% (con problemas fiscales y políticos para Lula) y la Bolsa de México subió 0,6%.
Mientras que el mercado bursátil local tuvo un alivio. Con $ 77.987 M operados en acciones y $ 294.867 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,4%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron una suba en bloque del 2 al 16% para Bioceres, YPF, Edenor, Galicia, BBVA, Pampa E, Supervielle, TGS, Central Puerto y Macro, con caída del 2 al 5% para Mercado Libre y Telecom.
Finalmente, los commodities siguen mostrando que el embudo del estrecho de Ormuz sigue trabando todo. El petróleo subió 2,5%. Los metales preciosos actuaron muy selectivos, con salto para la onza de plata, pero con el oro quieto. Los metales básicos también estuvieron muy firmes. En Chicago todos los granos subieron. En Rosario hubo un firme aumento para la soja, con avance menor para el trigo y el sorgo. Y, por último, el Bitcoin también es refugio, ya que subió 2,3%, con mejoras menores para el resto de las criptomonedas.

La Casa Rosada no quiere tensar la cuerda con el macrismo y se concentra en su titular. Javier Milei no quiere recomponer la relación con el ex presidente.