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Gabriel Caamaño: "La salida del cepo cambiario es clave, pero sin financiamiento externo será más costosa"

El economista analizó los efectos del acuerdo con el FMI, la salida del cepo y la inflación. Advirtió que el mercado sigue con dudas.


Martes, 11 de Marzo de 2025

El economista Gabriel Caamaño analizó la situación económica del país en una entrevista en El Observador 107.9, donde abordó el impacto del acuerdo con el FMI, la salida del cepo cambiario y los desafíos macroeconómicos de Argentina. También destacó la importancia de definir un nuevo régimen cambiario y monetario que permita sostener la recuperación económica sin generar nuevos desequilibrios.


Consultado sobre la decisión del Gobierno de aprobar el acuerdo con el FMI mediante un DNU en lugar de enviarlo al Congreso, Caamaño sostuvo que, desde el punto de vista económico, "no cambia mucho". Explicó que el FMI confirmó que esto no representa un obstáculo para la aprobación del programa ni para el acceso a los desembolsos previstos. Sin embargo, advirtió que la decisión podría generar ruido político, lo que podría afectar la percepción de los inversores.

En cuanto al acuerdo en sí, destacó que es clave para Argentina porque permite refinanciar vencimientos de deuda con el organismo. "Este año quedan 2.000 millones de dólares por pagar y el próximo más de 3.600 millones", señaló. Además, indicó que el acuerdo podría abrir la puerta a financiamiento con otros organismos internacionales, que este año representan unos 3.600 millones de dólares adicionales. Según Caamaño, estos fondos no solo garantizan la refinanciación de la deuda, sino que también pueden ser clave para fortalecer las reservas del Banco Central y brindar mayor estabilidad al mercado financiero.

Uno de los puntos de incertidumbre, según Caamaño, es conocer el monto y el cronograma de los desembolsos, ya que "esto es clave para planificar la salida del cepo y definir el nuevo régimen monetario y cambiario". En este sentido, explicó que, mientras no se tenga certeza sobre cuánto financiamiento habrá disponible y en qué plazos, la volatilidad del mercado cambiario seguirá presente.

Salida del cepo y estabilidad macroeconómica

Sobre la promesa del Gobierno de levantar el cepo cambiario durante 2024, el economista señaló que "hasta ahora se ha hablado de unificar el tipo de cambio con el paralelo convergiendo al oficial, sin una devaluación adicional". Sin embargo, consideró que la falta de detalles sobre el nuevo esquema monetario y cambiario genera incertidumbre en el mercado, lo que presiona a los dólares financieros y obliga al Banco Central a intervenir con intensidad.

Caamaño explicó que la economía necesita un aporte exógeno de liquidez, es decir, financiamiento externo, para evitar que la salida del cepo se retrase demasiado. "El propio Gobierno lo reconoce cuando dice que necesita fondos del FMI para recapitalizar el Banco Central", afirmó. Explicó que, si no se consigue ese financiamiento, el proceso podría ser más costoso, requiriendo una corrección cambiaria mayor y un uso más agresivo de la tasa de interés, lo que podría afectar el ritmo de desinflación y la actividad económica.

En este sentido, destacó que Argentina ha salido de cepos cambiarios en el pasado con reservas netas negativas o nulas, pero que en esos casos se generaron ajustes bruscos. "El Gobierno está intentando evitar un golpe fuerte, pero sin financiamiento externo, los costos de la salida pueden ser mayores y ralentizar la recuperación económica", advirtió.

Inflación y recuperación del poder adquisitivo

Si bien la inflación ha mostrado una desaceleración, Caamaño advirtió que "sigue siendo alta", con niveles en torno al 2% mensual. Señaló que el ancla fiscal y cambiaria han sido fundamentales para este proceso, pero advirtió que en algún momento "habrá que desanclar el esquema del tipo de cambio" para evitar que la inflación vuelva a acelerarse. "Los procesos inflacionarios no son estables por definición, si no se completa la estabilización, pueden resurgir", explicó.

En cuanto al poder adquisitivo, indicó que "los salarios en términos reales han mejorado, pero aún no alcanzan los niveles del primer semestre de 2023". Explicó que la recuperación es heterogénea, con algunos sectores donde la situación ha mejorado más rápidamente (como bienes durables), mientras que en otros, como alimentos, "el poder adquisitivo sigue corriendo por detrás". También destacó que el 70% del ingreso de los argentinos se destina actualmente a servicios, lo que refleja un reacomodamiento de la canasta de consumo tras los aumentos de tarifas.

Crecimiento económico y empleo

Sobre las proyecciones de crecimiento para 2024, indicó que "se espera un crecimiento del 4% o 5%, en gran parte impulsado por el efecto estadístico de la caída del PIB en 2023". Sin embargo, advirtió que la recuperación será desigual según los sectores: "Mientras que la agroindustria, la minería y el comercio exterior están liderando la recuperación, la industria y la construcción siguen rezagadas".

Caamaño explicó que la construcción ha sido uno de los sectores más afectados por la suba del costo de materiales y la falta de crédito hipotecario. "El crédito está reapareciendo, pero muy lentamente y con tasas reales todavía altas", detalló. Por otro lado, señaló que el comercio ha comenzado a recuperarse, aunque su ritmo sigue dependiendo de la estabilidad de los ingresos de la población y la confianza en la economía.

En cuanto al empleo, Caamaño remarcó que el mercado laboral argentino ya es altamente flexible debido a la informalidad y el cuentapropismo. Sin embargo, consideró que a largo plazo será necesario avanzar en reformas estructurales para mejorar la calidad del empleo y acompañar el crecimiento económico. "El mercado laboral ya se ha desregulado de facto con el crecimiento del trabajo informal y el cuentapropismo. Ahora el desafío es generar empleo formal y sostenible", explicó.

Finalmente, advirtió que la clave para la sostenibilidad del crecimiento estará en la definición del nuevo régimen monetario y cambiario, así como en la capacidad del Gobierno para implementar reformas que potencien la productividad y competitividad del país. "Argentina tiene sectores productivos con un enorme potencial, pero para que puedan crecer de manera sostenida, necesitamos estabilidad macroeconómica y reglas claras", concluyó.