El seleccionado helvético se impuso 2-0 en Vancouver con goles de Breel Embolo y Dan Ndoye. Con una actuación sólida en todas sus líneas, dejó sin respuestas al conjunto africano y avanzó por primera vez desde 1938 en una fase eliminatoria de una Copa del Mundo.
Suiza confirmó su gran momento futbolístico y dio un paso firme en el Mundial 2026 al derrotar por 2-0 a Argelia en el BC Place de Vancouver, resultado que le permitió acceder a los octavos de final con una actuación convincente tanto en defensa como en ataque.
El equipo dirigido por Murat Yakin tomó el control del encuentro desde el inicio y encontró rápidamente la ventaja. A los 10 minutos, una veloz transición ofensiva terminó con una precisa definición de Breel Embolo, que capitalizó una gran asistencia del juvenil Johan Manzambi para abrir el marcador y darle tranquilidad al conjunto suizo.
Argelia intentó reaccionar con la conducción de Riyad Mahrez y algunas aproximaciones aisladas, pero chocó una y otra vez contra la firmeza defensiva encabezada por Granit Xhaka, Manuel Akanji y Gregor Kobel. La ocasión más clara del seleccionado africano llegó sobre el cierre del primer tiempo, aunque no logró transformar esa oportunidad en el empate.
El golpe definitivo llegó apenas comenzado el complemento. Dan Ndoye aprovechó los espacios que dejó la defensa argelina y definió con un potente remate para establecer el 2-0, un resultado que reflejó la superioridad de un equipo que manejó los tiempos del partido hasta el pitazo final.
Además del triunfo, la noche dejó un momento emotivo para Argelia: su capitán, Riyad Mahrez, confirmó que este fue su último partido con la selección nacional, poniendo fin a una destacada trayectoria con la camiseta de su país.
Con esta victoria, Suiza rompió una larga sequía al conseguir su primera victoria en una fase eliminatoria de un Mundial desde 1938 y ahora espera por el ganador del duelo entre Colombia y Ghana para disputar los octavos de final. El conjunto europeo llega fortalecido, con una identidad de juego consolidada y el entusiasmo de convertirse en una de las sorpresas del certamen.