El exgobernador cordobés Juan Schiaretti reclamó la salida de Manuel Adorni y acusó al Gobierno de sostener una mentira. Su postura quedó en línea con los cuestionamientos del PRO y profundizó la presión sobre el jefe de Gabinete.
El exgobernador de Córdoba Juan Schiaretti se sumó a las críticas contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y pidió públicamente su renuncia en medio del escándalo por sus explicaciones patrimoniales.
El líder del cordobesismo en el Congreso endureció su postura contra el funcionario nacional y quedó en sintonía con los cuestionamientos que en los últimos días también impulsó el sector del expresidente Mauricio Macri.
"Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más", publicó Schiaretti en su cuenta de X.
Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más. Adorni ocupa uno de los cargos más altos de la República Argentina con rango constitucional.
- Juan Schiaretti (@JSchiaretti) June 12, 2026
Adorni le mintió al pueblo argentino y.
En su publicación, el exmandatario cordobés apuntó directamente contra el rol institucional que ocupa Adorni dentro del Gobierno de Javier Milei.
"Adorni ocupa uno de los cargos más altos de la República Argentina con rango constitucional. Adorni le mintió al pueblo argentino y mintió ante el Congreso de la Nación", sostuvo.
Luego agregó: "El país necesita funcionarios que digan la verdad y no ejerzan el poder para beneficio propio. Basta de encubrir y avalar mentiras".
El comunicado también llevó la firma de diputados cordobeses de Provincias Unidas y de la senadora Alejandra Vigo, esposa de Schiaretti y referente del espacio.
El pronunciamiento representa uno de los gestos más fuertes del cordobesismo contra el Gobierno nacional y, en particular, contra el jefe de Gabinete.
Si bien Schiaretti ya había marcado diferencias con la administración libertaria en otros temas, como la reforma de la Ley de Glaciares, esta vez el mensaje tuvo una carga política mayor por el momento de debilidad que atraviesa Adorni.
El dato central es que la postura del exgobernador coincide con la línea que viene expresando el macrismo a través de distintos dirigentes y voceros del PRO.
La reacción de Schiaretti se produce en un contexto de mayor acercamiento entre el cordobesismo y sectores del PRO.
En Córdoba, ese vínculo tuvo señales concretas durante las últimas semanas, especialmente tras la incorporación de dirigentes cercanos a Macri en espacios de gestión vinculados al gobierno provincial.
Ese entendimiento volvió a alimentar conversaciones sobre una eventual construcción de tercera vía, con una posible articulación nacional entre el PRO y el cordobesismo de cara al futuro político.
En ese escenario, el caso Adorni funciona como un punto de coincidencia entre ambos sectores, que ven con creciente incomodidad las explicaciones del jefe de Gabinete.
La situación de Adorni también generó ruido entre otros dirigentes opositores y aliados circunstanciales del oficialismo.
El senador Luis Juez cuestionó días atrás las explicaciones del funcionario y afirmó que no le cerraban. En paralelo, dentro de La Libertad Avanza mantuvieron un fuerte hermetismo sobre el tema.
La presión política se suma a los pedidos de interpelación en el Congreso y a los reclamos de distintos bloques para que el jefe de Gabinete dé nuevas explicaciones sobre su patrimonio.
Con el pronunciamiento de Schiaretti, el caso Adorni vuelve a escalar políticamente y suma un nuevo frente para el Gobierno, esta vez desde un sector que busca ganar centralidad en el tablero nacional.