Metrotel, controlada desde ayer por los fondos Beacon y Nippur Fiber Holdings (Blaquier y Caputo), recibirá seis millones de clientes de Movistar, cuatro millones de ellos en el AMBA, si el directorio de Telecom lo autoriza. Será el tercer operador del país, detrás de Personal y Claro, bajo la marca Tuenti. Surge de la desinversión exigida para aprobar la compra de Telefónica, frenada desde 2025 a
La semana que arranca mañana traerá una de las novedades más importantes del mercado de las telecomunicaciones en la Argentina: comenzará la aventura de la nueva marca Tuenti, que operará como tercer oferente de telefonía celular e internet, con la aparición pública de su operador técnico, la compañía Metrotel. La empresa, además, estrena desde el viernes nuevos accionistas.
Desde las 20 del viernes, Metrotel (CPS Comunicaciones SA) está conformada por Ralph Booth, del Fondo Beacon LLC, con el 49% de las acciones, y por el Fondo Nippur Fiber Holdings LLC, integrado por Luis Blaquier y Sebastián Caputo, con el 51%. Con esta composición, el directorio de Telecom autorizaría en la semana que comienza la transferencia de unos seis millones de clientes que hoy operan bajo la marca Movistar. Sería el paso previo a la autorización definitiva de la compra de la operatoria de Telefónica de Argentina en unos US$ 1.245 millones, un trámite que comenzó en febrero de 2025 y que desde entonces quedó frenado por las autoridades argentinas. Para que la compra fuera aprobada, los compradores debían desinvertir parte del negocio, con el pase de clientes de Movistar y del servicio de internet de los españoles a un nuevo operador. Será Metrotel, con su nueva composición accionaria, que trabajará con la marca Tuenti.
Metrotel perteneció originalmente al grupo Roggio. Luego fue adquirida por los fondos Blackstone y Riverwood Capital, que ante la inminencia del nuevo negocio cumplieron el padrenuestro de todo fondo y cerraron la parábola de su inversión colocando sus acciones en un nuevo operador con espaldas para la próxima etapa: el Beacon de Ralph Booth, viejo conocido de los otros nuevos socios, el fondo Nippur Fiber Holdings, ligado a Blaquier y Caputo. El primero suma más de treinta años en finanzas: fue ejecutivo de Goldman Sachs durante 13 años; socio de Pegasus (2007-2015); director de Arcor, TGS y Banco Macro; director ejecutivo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad en 2016; y de 2017 a 2025 estuvo al frente de Lone Star Funds en Latinoamérica, focalizado en energía. Caputo, por su parte, pasó por Mirgor, Jumbo Retail y Freddo/Aroma Café, fue director de Grupo Pegasus (2010-2017) y trabajó en Hudson Advisors/Lone Star (2017-2025).
La nueva Metrotel será, una vez aprobada la operación por el directorio de Telecom, el tercer operador de telefonía celular e internet del país, luego de Personal y Claro. Comenzará con seis millones de clientes de Movistar, de los cuales unos cuatro millones están en el AMBA, parte de la "crema" del mercado. Se suman unos 200.000 clientes de internet por fibra y los actuales usuarios de Tuenti, la marca que Movistar creó en España e importó al país para el segmento de bajo costo, prepago y digital.
Tuenti no nació como una compañía telefónica. Comenzó en 2006 como una red social española dirigida al público joven, una especie de competidor local de Facebook. Telefónica compró el 85% en 2010 por unos 70 millones, tomó luego el control total y terminó usando el nombre para una marca de telefonía móvil de bajo costo: Movistar quedaba como la marca principal y Tuenti como la alternativa barata y digital para quienes no querían contratos tradicionales. En la Argentina se define hoy como un servicio prepago y 100% digital, sin factura mensual: el cliente compra combos de datos, llamadas y SMS, y la relación se canaliza por la app, la web y WhatsApp. Una vez que el Enacom apruebe formalmente el traspaso, el paso que falta, pasará a ser la marca emblema del grupo Metrotel.
Crear una tercera compañía a partir de una desinversión de activos de Telefónica era condición indispensable para que el negocio fuera habilitado por el oficialismo. Así debió aceptarlo la sociedad entre el Grupo Clarín y Fintech, la empresa del mexicano David Martínez, que se reparten un 40% del paquete, mientras el 20% restante cotiza en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York.
Metrotel había participado en el proceso de venta como socio de Corporación América, pero quedó un 15% por debajo de la oferta ganadora. También quedaron en el camino el Grupo Werthein, Telcentro, América Móvil (Claro), Iliad y Millicom (Tigo). Cuando Telefónica anunció desde Madrid que el vencedor era Telecom, el recién asumido gobierno de Milei, que tenía otros planes, se enfureció. Comenzó un conflicto casi personal que derivó en el freno de la operación hasta que se aclarara en el ámbito del ente regulador, organismo que fue blanco de los primeros ajustes. El proceso tardó casi dos años, hasta que Telecom encontró "la novia": Metrotel, una compañía en parte relacionada con los compradores de Telefónica.
Metrotel nació a comienzos de los 90 bajo el aura del Grupo Roggio, originario de Córdoba, con foco en clientes corporativos y una red propia de fibra óptica. En 2013 Sociedad Comercial del Plata compró el 80% de CPS Comunicaciones por US$ 23 millones y en 2014 completó el 20% restante. Con casi US$ 21 millones recibidos en dividendos y una venta a los dos fondos por US$ 190 millones, SCP hizo un negoción. A fines de 2017 decidió salir, contrató a Citibank y llegaron Riverwood y Blackstone, que ahora vendieron a Beacon.
Pese a que la operación parece llegar a buen puerto, hasta el cierre de esta edición el presidente Javier Milei mantiene fijado en su cuenta de X un mensaje: "CLARÍN: LA GRAN ESTAFA ARGENTINA". Allí sostiene que "hoy quieren quedarse con el 70% de las telecomunicaciones argentinas" y concluye: "No vamos a dejar que eso suceda".