Según el analista Ming-Chi Kuo, la compañía habría reducido su hoja de ruta a dos modelos de gafas inteligentes, con lanzamientos previstos para 2027 y 2029.
Apple habría modificado su estrategia para el mercado de la realidad aumentada y la realidad extendida, dejando en segundo plano la línea Vision Pro para concentrar sus esfuerzos en el desarrollo de gafas inteligentes.
La información fue difundida por el analista Ming-Chi Kuo, quien aseguró que en la hoja de ruta actual de la compañía solo quedarían visibles dos productos vinculados a este segmento.
Según Kuo, la reestructuración estaría relacionada con la próxima etapa de liderazgo dentro de la compañía y con la necesidad de reasignar recursos hacia productos con mayor potencial de llegada masiva.
El visor Vision Pro había sido presentado por Apple como una de sus apuestas más ambiciosas de los últimos años. En su lanzamiento, la empresa lo describió como uno de los dispositivos personales más avanzados jamás creados.
Sin embargo, el alto precio, la complejidad del producto y las dificultades para convertirlo en un dispositivo de uso cotidiano habrían llevado a la compañía a revisar sus prioridades.
En ese contexto, Apple buscaría concentrarse en gafas inteligentes más livianas, prácticas y orientadas al consumo masivo.
La nueva hoja de ruta incluiría dos dispositivos.
El primero sería un modelo de gafas inteligentes con inteligencia artificial y sin pantalla, previsto para 2027. Este producto competiría directamente con las Ray-Ban Meta, que actualmente dominan el segmento de gafas inteligentes.
El segundo proyecto sería más ambicioso: unas gafas AR/XR con pantalla, impulsadas por guías de onda ópticas. Según Kuo, este dispositivo habría sido postergado hasta 2029.
La decisión de Apple coincide con versiones publicadas por el periodista Mark Gurman, de Bloomberg, quien afirmó que la compañía busca convertir sus próximas gafas inteligentes en un fenómeno de masas, similar a lo que logró con el Apple Watch.
El movimiento también confirma que el mercado de los dispositivos de realidad aumentada y gafas conectadas se perfila como una nueva batalla tecnológica entre Apple y Meta.