Sociedad Salud

Un cardiólogo explicó cuándo el dengue puede agravarse y cuáles son las señales de alerta

En diálogo con Infobae al Regreso, Jorge Tartaglione analizó los riesgos sanitarios asociados a las inundaciones y las altas temperaturas, explicó cómo prevenir la proliferación del mosquito transmisor y reclamó reforzar las campañas de prevención durante todo el año

Martes, 27 de Octubre de 2026
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Las inundaciones en el litoral argentino y las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño reavivaron la preocupación por los riesgos sanitarios de las lluvias intensas y las altas temperaturas. La acumulación de agua puede favorecer la reproducción del mosquito que transmite el dengue y aumentar la exposición a otras enfermedades, como la leptospirosis y las infecciones gastrointestinales.

En diálogo con Infobae al Regreso, el médico cardiólogo Jorge Tartaglione (M.N 67.502) explicó cómo estas condiciones pueden repercutir en la salud y advirtió sobre la importancia de sostener las medidas de prevención durante todo el año. Durante la entrevista, puso el foco en la supervivencia de los huevos del Aedes aegypti, los síntomas que requieren atención médica y las complicaciones que pueden aparecer durante la evolución del dengue.

Por qué el calor y el agua acumulada favorecen al mosquito del dengue

Tartaglione explicó que el Aedes aegypti, transmisor del dengue, el zika y la chikungunya, suele permanecer cerca de los lugares donde encuentra condiciones adecuadas para reproducirse. El insecto, reconocible por las marcas blancas de su cuerpo y sus patas, puede encontrar criaderos en patios, balcones y jardines, especialmente después de las lluvias.

Uno de los aspectos centrales de la prevención es la capacidad de supervivencia de sus huevos. "Los huevos del Aedes aegypti duran un año secos", advirtió el especialista. Pueden permanecer adheridos a las paredes de recipientes durante períodos sin agua y reanudar su desarrollo cuando vuelven a darse las condiciones necesarias.

Esta característica explica por qué las tareas de prevención no deben limitarse a los meses de mayor circulación viral. Vaciar los recipientes no siempre es suficiente: también es necesario limpiar sus superficies para eliminar los huevos que puedan haber quedado adheridos.

Durante la entrevista, el médico mencionó algunos de los lugares donde pueden formarse criaderos, como floreros, macetas y piletas sin mantenimiento. La recomendación es retirar los objetos en desuso, eliminar el agua acumulada y revisar periódicamente los espacios exteriores, incluso durante el invierno.

El descacharreo debe complementarse con la limpieza de los recipientes y el cepillado de sus paredes. La persistencia de los huevos en condiciones secas permite que el ciclo reproductivo se reactive cuando vuelven a encontrar agua.

El cardiólogo también recordó que el dengue no se transmite directamente de una persona a otra. El contagio habitual ocurre cuando un mosquito adquiere el virus al picar a una persona infectada y posteriormente lo transmite a otra.

En cuanto a la gravedad de la enfermedad, Tartaglione señaló que existen cuatro serotipos del virus y que una infección previa puede aumentar el riesgo de desarrollar un cuadro grave en una infección posterior. Por eso, ante una nueva sospecha de dengue, resulta importante consultar a un profesional de la salud y seguir las indicaciones médicas.

Cuáles son las señales de alerta y cuándo consultar

Entre los síntomas característicos del dengue se encuentran la fiebre alta, el dolor detrás de los ojos y las molestias musculares y articulares. Ante estas manifestaciones, especialmente en zonas con circulación viral, es importante realizar una consulta médica para evaluar el cuadro y determinar si hacen falta estudios complementarios.

Tartaglione hizo hincapié en la evolución de la enfermedad durante los primeros días y advirtió que el momento en que baja la fiebre requiere especial atención. "Después de los tres días parece que es normal, pero ahí es donde más hay que prestar atención", sostuvo.

La fase crítica puede comenzar cuando cede la fiebre, generalmente entre el tercer y el séptimo día desde el inicio de los síntomas. Por eso, una mejoría aparente no significa necesariamente que el riesgo haya desaparecido.

Entre las señales de alarma se encuentran el dolor abdominal intenso y persistente, los vómitos reiterados, el sangrado, la dificultad para respirar y la somnolencia o debilidad marcadas. Ante cualquiera de estas manifestaciones, se requiere atención médica urgente.

La evaluación clínica permite determinar si hacen falta análisis de laboratorio y controlar parámetros como el recuento de plaquetas, además de vigilar otros indicadores del estado general. El seguimiento es fundamental para detectar posibles complicaciones y definir el tratamiento adecuado.

En relación con los medicamentos, el especialista desaconsejó el uso de ibuprofeno y aspirina ante la sospecha de dengue, debido al riesgo de sangrado. "Sí paracetamol, no ibuprofeno, no aspirina", indicó. El paracetamol puede utilizarse para aliviar la fiebre y el dolor cuando está indicado, respetando las dosis recomendadas por un profesional. También es importante mantener una hidratación adecuada y evitar la automedicación.

Durante la entrevista, Tartaglione se refirió además a la vacunación contra el dengue, cuyo esquema contempla dos dosis separadas por tres meses. La indicación debe evaluarse según las recomendaciones sanitarias vigentes, los antecedentes de cada persona y los criterios establecidos para los distintos grupos poblacionales. La vacunación no reemplaza las medidas destinadas a evitar las picaduras y eliminar los criaderos.

El riesgo cardiovascular y la necesidad de reforzar la prevención

El médico advirtió que las infecciones pueden tener consecuencias adicionales entre las personas con antecedentes cardiovasculares. "Toda infección viral genera un proceso inflamatorio a nivel del cuerpo que es importante", explicó.

Por ese motivo, recomendó prestar especial atención a las infecciones en quienes tuvieron un infarto, se sometieron a un bypass o tienen un stent, hipertensión o insuficiencia cardíaca. En estos casos, la consulta médica y el seguimiento de las indicaciones profesionales son fundamentales para reducir el riesgo de complicaciones.

Más allá de la atención individual, Tartaglione cuestionó la falta de campañas preventivas que, a su juicio, deberían anticiparse a los períodos de mayor circulación del dengue. "No veo una presencia muy fuerte del Ministerio de Salud en campañas de prevención para la comunidad", sostuvo al plantear la necesidad de mejorar la comunicación pública sobre la enfermedad.

Para el especialista, una de las medidas centrales es reforzar el descacharreo y la limpieza de los espacios donde puede acumularse agua. "Tengo que hacer hincapié en el descacharreo, en limpiar las cosas correspondientes, en pasarle el cepillo para que no queden los huevos", afirmó.

La prevención requiere eliminar recipientes en desuso, mantener limpias las piletas y revisar patios, terrazas y balcones después de las lluvias. Estas acciones deben complementarse con campañas sanitarias que permitan informar a la población antes de que aumenten los contagios.

Tartaglione insistió en que las tareas de control deben mantenerse durante todo el año, incluso cuando disminuye la circulación del virus. La detección temprana de los síntomas, la consulta oportuna y la eliminación de criaderos son medidas fundamentales para reducir los riesgos asociados al dengue.