La jornada recuerda la sanción de la Ley 13.252 en 1948, la primera norma que reguló el régimen en el país. El objetivo es desterrar mitos, agilizar los procesos y priorizar el interés superior de niños y adolescentes.
Cada 15 de septiembre se conmemora en la Argentina el Día Nacional de la Adopción, una jornada de concientización orientada a visibilizar y consagrar el derecho fundamental de niñas, niños y adolescentes a crecer, desarrollarse y recibir cuidados afectivos en el seno de un entorno familiar cuando su núcleo de origen no puede garantizárselos. La fecha rinde homenaje a un hito legislativo histórico: el 15 de septiembre de 1948 se sancionó la Ley 13.252, la primera normativa en el país que incorporó la adopción al ordenamiento jurídico institucional y exigió una resolución judicial para validar los vínculos filiales.
Aquel instrumento pionero sentó las bases de la protección infantil moderna y fue perfeccionándose a lo largo de las décadas, primero mediante la Ley 19.134 de 1971 y más tarde con la reforma integral consagrada en el Código Civil y Comercial de la Nación. En el marco normativo actual, la adopción no está concebida como un mecanismo para satisfacer el deseo de personas adultas de maternar o paternar, sino como una institución jurídica centrada primordialmente en restituir el derecho vulnerado de los menores de edad a tener una familia.
La conmemoración propone además una revisión crítica sobre los tiempos burocráticos del sistema y busca derribar prejuicios recurrentes que ralentizan las vinculaciones, tales como las reticencias a adoptar grupos de hermanos, niños mayores de seis años o chicos con alguna condición de salud o discapacidad. Poner en el centro el principio del interés superior del niño constituye la directriz esencial de los juzgados de familia y registros de postulantes, promoviendo procesos de evaluación transparentes que brinden acompañamiento interdisciplinario antes, durante y después de otorgada la guarda con fines de adopción.