Se trata de un tipo de donación de órganos que tiene lugar cuando el paciente presenta lesiones neurológicas irreversibles y la familia, junto con el equipo médico, decide limitar o retirar las medidas de soporte vital.
La mayoría de los trasplantes de órganos se realiza a partir de donantes con muerte encefálica, en quienes el soporte artificial de las funciones cardiorrespiratorias permite preservar la viabilidad de los órganos hasta su implante.
En los últimos años surgieron nuevas estrategias que amplían este escenario, como la donación en asistolia, que permite recuperar órganos en contextos previamente considerados no viables.
Se trata de un tipo de donación de órganos que tiene lugar cuando el paciente presenta lesiones neurológicas irreversibles y la familia, junto con el equipo médico, decide limitar o retirar las medidas de soporte vital.
En este contexto, el fallecimiento ocurre tras un paro cardiorrespiratorio controlado en un quirófano, lo que permite actuar de manera inmediata para la procuración de órganos.
Una vez certificada la muerte, se inicia un proceso cuidadosamente protocolizado que contempla tiempos críticos y la intervención de equipos especializados, quienes aplican técnicas de perfusión para restablecer la circulación en los órganos y preservar su funcionamiento para su posterior implante.
Un equipo de trasplante del Hospital Universitario Fundación Favaloro, en articulación con el Hospital El Cruce, dirigió un proceso de procuración cardíaca en asistolia controlada, consolidando la implementación de una técnica innovadora que amplía las posibilidades de acceso al trasplante en la Argentina.
El corazón fue implantado en una paciente de 42 años que se encontraba en lista de espera desde hacía seis años por una enfermedad del músculo cardíaco que afectaba la capacidad del corazón para bombear sangre adecuadamente.
Según datos del INCUCAI, 7.341 personas esperan un trasplante en la Argentina y, en lo que va de 2026 se realizaron 493 procedimientos, con una tasa de 4,71 donantes por millón de habitantes. En este contexto, la cantidad de donantes en muerte encefálica resulta insuficiente, por lo que ampliar el concepto de donación se vuelve clave para reducir la lista de espera.
"El desarrollo de este tipo de estrategias tiene un impacto directo sobre la lista de espera, permitiendo generar oportunidades de trasplante en escenarios donde antes no eran posibles", comentó Roberto René Favaloro, jefe del Servicio de Trasplantes Intratorácicos del Hospital Universitario Fundación Favaloro.
Existen varios tipos de asistolias:
En general, en nuestro país, el proceso se encuentra regulado por la Ley 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, y se lleva a cabo conforme a los protocolos establecidos por el INCUCAI, organismo responsable de autorizar, supervisar y fiscalizar cada instancia del proceso de donación y trasplante en la Argentina, reconociendo como criterio la muerte por el cese irreversible de las funciones circulatorias. Fuente: TN