El embajador Peter Lamelas afirmó que el triunfo demócrata en el Congreso no alterará el vínculo con Javier Milei: “Nuestro compromiso es estratégico y de largo plazo”. Analizan el impacto sobre eventuales acuerdos y fondos de inversión.
El embajador de los Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas, ratificó que la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de medio término no modificará el respaldo político ni económico de la administración de Donald Trump hacia el gobierno de Javier Milei. A través de un pronunciamiento formal difundido en la red social X tras confirmarse la pérdida de las mayorías republicanas en ambas cámaras del Capitolio, el diplomático buscó disipar dudas sobre el futuro del entendimiento bilateral: “Cambian las mayorías en el Congreso, pero no cambia nuestro compromiso con la Argentina; es firme, estratégico y de largo plazo”, remarcó.
El representante estadounidense encuadró el vínculo en la estrecha sintonía doctrinaria y personal entre ambos mandatarios, señalando que “bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y junto al presidente Javier Milei, estamos construyendo una alianza histórica basada en la libertad, la confianza y las oportunidades para ambos países”. En esa línea, Lamelas subrayó que la relación entre Washington y Buenos Aires trasciende los equilibrios partidarios circunstanciales al responder a intereses fundamentales en materia de inversiones productivas, dinamismo comercial, empleo y cooperación en seguridad.
El posicionamiento oficial se conoció luego de que los demócratas aseguraran el control del Senado y de la Cámara de Representantes, un escenario que desde la Casa Rosada no interpretan como un giro en la política exterior hacia el Cono Sur, aunque reconocen que podrían multiplicarse las presiones y pedidos de informes sobre los mecanismos de asistencia financiera dirigidos a la economía argentina.
Al analizar las implicancias institucionales del nuevo mapa legislativo norteamericano, el economista Marcelo Elizondo planteó que el resultado podría acotar la capacidad de maniobra de Trump en su agenda doméstica e impulsarlo a concentrar mayor gravitación en el plano internacional. Sin embargo, advirtió que la nueva composición parlamentaria impondrá límites concretos a eventuales iniciativas de integración formal: “Si quisiera hacer un acuerdo de libre comercio con la Argentina, debería pasar obligatoriamente por el Congreso”, puntualizó el especialista.
Respecto del financiamiento y el respaldo monetario, analistas remarcan que instrumentos ejecutivos como el Fondo de Estabilización Cambiaria —utilizado en operaciones de respaldo al peso— no requieren convalidación legislativa directa del Capitolio, aunque la principal incógnita radica en si una bancada opositora fortalecida intentará ralentizar o auditar con mayor rigurosidad los desembolsos y acuerdos extraordinarios de liquidez.
En paralelo, continúa bajo seguimiento la materialización de paquetes de inversión corporativa de empresas estadounidenses anunciados por montos que oscilan entre los US$ 7.000 millones y los US$ 20.000 millones. En despachos oficiales evalúan que, más allá de los frenos parlamentarios que enfrentará la Casa Blanca, Washington mantendrá a la Argentina como una pieza geopolítica indispensable en el tablero regional, preservando la alianza ideológica y estratégica forjada entre Milei y Trump.