Las fuertes resistencias de los gobernadores del norte y los reclamos de legisladores de distintas provincias obligaron a frenar la convocatoria prevista para este jueves. La disputa gira en torno a los porcentajes de corte obligatorio, la protección a las Pymes y la eliminación de cupos.
Los planes del oficialismo en la Cámara alta sufrieron un freno este miércoles por la tarde cuando, en el marco de una reunión de Labor Parlamentaria, se decidió desactivar la sesión prevista para este jueves destinada a debatir las modificaciones en la Ley de Biocombustibles. La falta de consenso con los bloques aliados y los representantes provinciales interrumpió el avance del proyecto que contaba con dictamen desde la semana pasada.
El nudo principal del conflicto se originó por el fuerte choque de intereses entre las provincias productoras. Por un lado, las senadoras Flavia Royón (Primero los salteños), Carolina Moisés (Convicción Federal) y Beatriz Ávila (Independencia), con terminales directas en los gobernadores Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo, expusieron reparos que se sumaron a los reclamos canalizados por legisladores de Santa Fe -como los radicales Carolina Losada y Eduardo Galaretto-, La Pampa y San Luis, quienes exigieron modificaciones para resguardar a las pequeñas y medianas empresas del sector.
El bloque libertario decidió evitar un gran triunfo de la oposición y acompañó los cronogramas. A fin de mes podría estar habilitados los temas para ir al recinto. El acuerdo de LLA, el enojo del PRO y la UCR
El dictamen original estipula un incremento escalonado en los porcentajes de corte obligatorio: el bioetanol en las naftas se mantendría en el 12% durante el primer año para luego elevarse al 15%, mientras que el biodiésel en el gasoil transitaría del 5% actual al 7,5% para trepar al 10% doce meses después. Asimismo, la iniciativa contempla la eliminación de los cupos discrecionales para reemplazarlos por licitaciones públicas, la neutralidad fiscal y un tope de participación del 20% anual por empresa elaboradora para garantizar la competencia en el mercado interno.
Ante este escenario de resistencia federal, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, debió postergar la convocatoria a la sesión ante la imposibilidad de abroquelar los votos necesarios. Por ahora, las diferencias técnicas y regionales mantienen en pausa un debate clave para la política energética del Gobierno, que deberá reabrir las negociaciones si pretende reflotar la iniciativa en el recinto.