La Casa Rosada incluirá en la iniciativa un régimen para proteger toda la infraestructura crítica y fijar requisitos de seguridad. En las próximas semanas espera nuevas visitas de funcionarios estadounidenses por la agenda tecnológica.
El Ejecutivo nacional incluirá dentro de la próxima Ley de Defensa de la Soberanía Nacional un marco regulatorio estricto para proteger la infraestructura crítica del país y fijar requisitos rigurosos a los proveedores que operen en sectores estratégicos, en sintonía con las exigencias geopolíticas de Estados Unidos frente a la expansión tecnológica de China.
La iniciativa -impulsada por la administración de Javier Milei como parte de su convergencia estratégica con la gestión de Donald Trump- no se limitará a casos puntuales ni a regiones específicas como Vaca Muerta o la controversia por el uso de equipos de Huawei en Neuquén, sino que abarcará de forma transversal a todas las áreas consideradas sensibles para el Estado, tales como energía, telecomunicaciones, transporte, finanzas y sector espacial.
Para ello, el proyecto prevé la creación de un Consejo de Seguridad Nacional encargado de articular las políticas del área y dotar al Ejecutivo de facultades para responder ante amenazas de actores estatales o privados.
Este movimiento estratégico coincide con la visita al país de la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de Estados Unidos, Sarah Rogers, tras sus encuentros bilaterales en Chile, y se complementa con un reacomodamiento presupuestario reciente destinado a fortalecer las capacidades de defensa, inteligencia y actividad espacial de la Argentina. Con esta herramienta, la Casa Rosada busca unificar estándares nacionales de ciberseguridad, blindar los suministros tecnológicos sensibles y profundizar la cooperación bilateral en plena competencia tecnológica global.