Javier Milei busca dar por cerrado el tema y enfocarse en la gestión económica.
La situación patrimonial de Manuel Adorni volvió a generar ruido dentro del Gobierno luego de que se difundieran antiguos videos en los que el jefe de Gabinete hablaba sobre bitcoin y criptomonedas de una manera que contradice parte de las explicaciones que brindó recientemente sobre el origen de sus fondos.
En distintos sectores de la Casa Rosada reconocieron sorpresa por la aparición de esos registros audiovisuales. Según admiten fuentes oficiales, muchos funcionarios desconocían tanto la existencia de esos videos como los detalles de la defensa pública que Adorni iba a presentar al momento de explicar su declaración jurada.
El episodio reavivó cuestionamientos internos sobre cómo se manejó la crisis. En Balcarce 50 sostienen que la estrategia estuvo concentrada en un grupo reducido de personas y que no existió una coordinación amplia con el resto del gabinete. Incluso dentro del oficialismo reconocen que faltó una planificación política y comunicacional más integral.
La falta de articulación también quedó expuesta en las redes sociales. Tras la presentación de la declaración jurada, algunos sectores del Gobierno esperaban una defensa más contundente por parte de funcionarios y legisladores oficialistas, algo que finalmente no ocurrió. Cerca de Karina Milei admiten que tampoco hubo una coordinación sólida entre los equipos de la Secretaría General de la Presidencia y los colaboradores de Santiago Caputo.
Puertas adentro del Ejecutivo, varios funcionarios consideran que la entrevista en la que Adorni intentó aclarar su situación tuvo un impacto negativo desde el punto de vista político. Lejos de cerrar la discusión, las explicaciones quedaron bajo cuestionamiento luego de que se conocieran nuevos videos que ponen en duda la cronología presentada sobre sus inversiones en criptomonedas.
Uno de esos registros, correspondiente a 2020, muestra a Adorni relatando que conoció bitcoin a partir de una experiencia vinculada a alumnos, una versión que difiere de la que brindó esta semana, cuando aseguró haber comenzado a operar con la criptomoneda en 2013 y haber realizado inversiones importantes desde 2014. Además, en otro video de 2022 se mostraba escéptico respecto de bitcoin debido a la volatilidad de ese activo.
Las inconsistencias se suman a declaraciones previas sobre su patrimonio. Mientras en marzo afirmaba que toda su situación patrimonial estaba debidamente declarada y en abril negaba cualquier ocultamiento ante el Congreso, esta semana reconoció la existencia de ahorros que no habían sido informados originalmente, además de rectificaciones posteriores y ganancias vinculadas a operaciones con criptomonedas.
A pesar de las críticas, en el Gobierno sostienen que la prioridad de Adorni fue responder a las exigencias judiciales y administrativas. Según esa mirada, la estrategia estuvo enfocada en la causa que investiga su patrimonio y en los requerimientos de organismos de control, dejando en segundo plano el impacto político de sus explicaciones.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito continúa bajo la órbita del juez federal Ariel Lijo y del fiscal Gerardo Pollicita, quienes deberán determinar el origen de los fondos que el funcionario atribuye a inversiones en bitcoin. En el oficialismo confían en una resolución favorable y buscan desligar el futuro político de Adorni del avance de la causa.
En medio de ese escenario, la coincidencia temporal entre el avance del expediente y un viaje oficial a París que compartieron el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el juez Lijo también generó comentarios, aunque desde el Ejecutivo descartan cualquier vínculo entre ambas cuestiones.
La mesa política realizada este jueves buscó transmitir una señal de normalidad y continuidad. Del encuentro participaron Karina Milei, Santiago Caputo, Martín Menem, Eduardo "Lule" Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich e Ignacio Devitt, entre otros dirigentes. Luis Caputo estuvo ausente por motivos personales.
Sin embargo, las tensiones internas persisten. Antes de ingresar a la reunión, Bullrich calificó el episodio como una "omisión ética" y sostuvo que se trató de algo "más que un error". En la Casa Rosada admiten que esas declaraciones reflejan diferencias y presiones internas, aunque aseguran que Javier Milei no evalúa desplazar a Adorni de su cargo.
Tras el encuentro, el jefe de Gabinete confirmó que se presentará en julio ante el Senado para exponer su informe de gestión. El anuncio fue interpretado dentro del oficialismo como una muestra de continuidad institucional y una señal de que mantendrá el control de la agenda gubernamental.
Mientras tanto, Milei optó por concentrar la atención pública en los temas económicos. El Presidente destacó los últimos datos de inflación y respaldó públicamente al ministro de Economía, Luis Caputo. Aunque el objetivo oficial es dar por cerrado el asunto, dentro del Gobierno reconocen que el caso dejó secuelas políticas, evidenció falencias de coordinación y obligará a revisar aspectos de la estrategia comunicacional.