La Casa Rosada activó una campaña desde el gabinete y las redes para defender al funcionario y sostener que puede justificar su patrimonio. En Balcarce 50 buscan que retome centralidad política y confían en que el inicio del Mundial diluirá la atención pública sobre la causa.
A la espera de la presentación de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, la Casa Rosada despliega un plan para respaldar al jefe de Gabinete frente a la causa por presunto enriquecimiento ilícito. La estrategia oficial combina la ofensiva contra las críticas periodísticas con la expectativa de que el inicio de la Copa del Mundo diluya la tensión mediática y permita retomar la agenda de reformas.
El Gobierno se encuentra afinando los detalles de una defensa coordinada desde la mesa chica del Ejecutivo y el ecosistema digital libertario. La línea argumental principal se sostiene en dos pilares: afirmar categóricamente que Manuel Adorni "no robó" y redoblar los cuestionamientos hacia los periodistas que difundieron información sobre su patrimonio, sus gastos y sus movimientos ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Desde el entorno del funcionario aclaran que su adhesión al régimen simplificado de Ganancias -realizada junto a su esposa, Bettina Angeletti- no constituye un blanqueo o exteriorización de activos no declarados, sino simplemente el uso de una modalidad tributaria de declaración precargada. Esta explicación busca allanar el terreno para la presentación formal ante la Oficina Anticorrupción (OA), con la cual esperan ordenar la defensa pública, aunque reconocen que el expediente penal a cargo del juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita seguirá su curso.
En los despachos de Balcarce 50 no ignoran el calendario. Existe una fuerte apuesta a que el inicio del Mundial de fútbol, pautado para este jueves, actúe como un catalizador que absorba la atención pública y desvíe el foco de la situación judicial del ministro coordinador.
Lejos de esconderlo, la intención del oficialismo es que Adorni recupere el alto perfil. El presidente Javier Milei considera que el tema está "terminado" y mantiene su apoyo irrestricto, mientras que la relación con Karina Milei -quien inicialmente habría mostrado molestia por la desprolijidad del caso- ha vuelto a fluir en buenos términos. De hecho, ambos encabezarán esta semana una nueva reunión de la mesa política oficialista.
Con la expectativa de dejar atrás el escándalo patrimonial, el oficialismo busca que el encuentro de la mesa política sirva para reordenar las prioridades en el Congreso. Los temas centrales que el Ejecutivo pretende impulsar incluyen:
Un amplio paquete de desregulación que abarcará áreas como seguros, cabotaje, el mercado inmobiliario y el mercado de capitales.
Mientras algunos sectores del gabinete optan por el silencio para evitar hablar de causas internas, la directiva de la Casa Rosada es unificada: mostrar que se cumplieron los pasos institucionales, trasladar la discusión técnica a la documentación presentada y apalancarse en el clima mundialista para darle un respiro a la gestión de La Libertad Avanza.