La Libertad Avanza consiguió los apoyos de aliados para que el jefe de Gabinete no tenga que exponer sobre las causas en su contra. El pedido de una nueva sesión especial quedó postergado hasta después del Mundial.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, logró que La Libertad Avanza y los diputados aliados del PRO, la UCR y bloques que responden a gobernadores rechacen cualquier intento de la oposición para volver a sentarlo en el recinto de la Cámara de Diputados. La estrategia opositora quedó postergada, al menos hasta después del Mundial que empezará en poco más de 15 días en los Estados Unidos.
La disputa volvió a exponer la realidad numérica de la Cámara baja. Martín Menem y Gabriel Bornoroni buscaron no solo avanzar con proyectos del oficialismo, sino también garantizar el blindaje político del ministro coordinador. Del otro lado, Unión por la Patria y otras bancadas no logran reunir los 129 diputados necesarios para abrir el recinto y, por ahora, postergan sus aspiraciones.

Usó una llave inglesa para asaltar a un joven en Córdoba y recibió más de cinco años de prisión.
Desde hace tres semanas, el socialista Esteban Paulón busca la interpelación de Manuel Adorni, primero con el pedido de una sesión especial junto a su bancada, a la de Provincias Unidas, al Frente de Izquierda y la Coalición Cívica. Tras el fracaso de la frustrada sesión, sumaron en un nuevo pedido a UxP de Germán Martínez con un amplio temario de propuestas sociales lanzadas por el peronismo.
Incluso sumaron para el debate los pedidos de interpelación de los ministros de Economía, Luis Caputo y de Capital Humano, Sandra Pettovello, por el incumplimiento de la implementación de la sancionada Ley de Financiamiento Universitario. La superposición de la sesión propuesta por el oficialismo, donde aprobó los proyectos de ley Hojarasca y Zonas Frías, frustró nuevamente a la oposición la pasada semana.
El partido violeta, con sus 95 diputados nacionales, garantiza el control de la Cámara de Diputados, ya que ante sus necesidades lo acompañan el PRO, la UCR y las fuerzas que responden a los mandatarios de Misiones, Hugo Passalacqua; y de Salta, Gustavo Sáenz, nucleados en Innovación Federal. La bancada de Producción y Trabajo de San Juan, que responde a Marcelo Orrego y, según los debates, a la neuquinidad de Rolando Figueroa.
Lo mismo hacen los peronistas de Tucumán, controlados por el gobernador Osvaldo Jaldo, y de Catamarca de Raúl Jalil. Esa estrategia de acompañamiento no solo la lleva adelante Martín Menem; también se suma, en el diálogo con los jefes provinciales, el ministro del Interior, Diego Santilli.
A partir de esa realidad política de la Cámara baja, La Libertad Avanza ya piensa en el segundo semestre del Congreso con los tratamientos de los proyectos que el Poder Ejecutivo envió: la Ley de Lobby y el super-Rigi, los proyectos sobre Ludopatía y Etiquetado Frontal fueron al Senado. Y por supuesto, mantener blindado al ministro Adorni.
El artículo 101 de la Constitución Nacional establece que la interpelación del jefe de Gabinete requiere el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cualquiera de las cámaras. En Diputados, eso implica 129 votos.
Si tras la interpelación, la Cámara decide avanzar con la moción de censura, con la intención de remover al funcionario nacional, requiere el voto de la mayoría absoluta de los miembros de la Cámara en cuestión. Esa es la propuesta que presentó el diputado Nicolás del Caño del Frente de Izquierda.
La oposición necesita primero lograr el quorum para abrir el recinto de la Cámara: 129 diputados sentados en sus bancas. Luego, como los proyectos que solicitaron la interpelación no tienen dictamen de las comisiones respectivas, necesitan dos tercios del Cuerpo para poder habilitar sus tratamientos. Una mayoría inalcanzable para el escenario que tiene diputados.
Las aspiraciones de UxP, Provincias Unidas y el resto de las bancadas fue la de emplazar, es decir, fijarles fecha de tratamiento, a las Comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones Poderes y Reglamento, lideradas por los libertarios Nicolás Mayoraz y Gisell Castelnuovo, respectivamente, para que convoquen a la discusión.
Con ese blindaje, La Libertad Avanza ya piensa en el segundo semestre parlamentario y en el tratamiento de los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo, como la Ley de Lobby y el Super RIGI.
Mientras tanto, la oposición no logra unificar una postura común como sí ocurrió durante el período parlamentario 2025, cuando avanzó con el Financiamiento Universitario y la Emergencia en Discapacidad. Además, el inicio del mundial de fútbol amenaza con paralizar la actividad legislativa en las próximas semanas.
Fuente: TN.com