Jefes comunales bonaerenses activaron conversaciones informales para intentar recomponer el vínculo. El objetivo es definir la estrategia electoral de 2027 y allanar el camino para las reelecciones indefinidas.
En el peronismo bonaerense, un grupo de intendentes comenzó a desplegar gestiones informales para intentar reactivar el diálogo entreCristina Kirchner y Axel Kicillof. Las conversaciones no tienen una instancia orgánica ni un canal definido, pero se repiten en distintos niveles del mapa territorial.
La relación está cortada entre las dos principales conducciones del Partido Justicialista. Cristina Kirchner lidera el PJ nacional y el gobernador preside la estructura partidaria bonaerense, el principal distrito electoral del país, pero no mantienen diálogo desde noviembre pasado. En el medio se superpone la disputa por el liderazgo del principal espacio opositor al gobierno de Javier Milei.

Desde el penal de Marcos Paz, Tony Jenzel Valverde Victoriano amplió su declaración indagatoria. "Disculpas por la tragedia que hicieron esos tipos", aseguró ante el juez Jorge Rodríguez.
En ese contexto, jefes comunales empezaron a asumir contactos cruzados para facilitar algún nivel de interlocución política. El objetivo principal es dar por terminada la interna, pero el secundario es alcanzar acuerdos mínimos para habilitar las reelecciones indefinidas para los intendentes bonaerenses.
Entre los que encararan las gestiones conviven posiciones distintas y pertenencias a espacios políticos diferentes dentro del peronismo. En algunos casos, se trata de dirigentes que responden a alguno de los dos sectores; en otros, de actores que intervienen desde posiciones más neutrales, pero todos coinciden en intentos dispersos de acercamiento para evitar que la disputa interna se prolongue sin salida política.
En el universo del peronismo bonaerense, los sectores alineados con el Movimiento Derecho al Futuro y el kirchnerismo sostienen agendas separadas, sin coordinación entre sí. En ese vacío de articulación aparecen las conversaciones que impulsan algunos intendentes.
No se trata de una estrategia común ni de una mesa formal, sino de intervenciones aisladas que se activan desde el territorio, en paralelo a la gestión cotidiana. En esos intercambios aparece la idea de que algún nivel de contacto entre Cristina Kirchner y Kicillof permitiría encauzar la discusión interna.
En ese entramado, algunos intendentes se ven en reuniones habituales de gestión o actividad política local y, en esos márgenes, aparecen conversaciones sobre la necesidad de algún nivel de interlocución entre ambas terminales del peronismo.
La preocupación excede a la expresidenta y al gobernador bonaerense y llega al líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, hoy el principal punto de confrontación con el kicillofismo.
Para acompañar una fórmula presidencial peronista, La Cámpora quiere garantías expresas sobre el compromiso de indultar a la exmandataria en caso de llegar al poder. El planteo es que "no hay democracia con Cristina presa", como lo clarificó días atrás Oscar Parrilli.
En el entorno de Kicillof creen que no es un tema de campaña electoral ni que deba ser tratado en este momento. Plantean que más allá del rechazo a la condena y la denuncia pública de proscripción, centrarse en la situación judicial de Cristina Kirchner desvía el eje del debate que, creen, debe ser la crisis que atraviesa la Argentina y una propuesta de gobierno que se diferencie de la gestión libertaria.
Acercar a Máximo Kirchner con Kicillof parece hoy la tarea más difícil para ese grupo de intendentes bonaerenses, pero también la más necesaria si quieren avanzar sobre un acuerdo para habilitar nuevamente las reelecciones indefinidas para jefes comunales. Cuentan con el visto bueno del gobernador, les falta el del líder de La Cámpora.
Fuente: TN.com