El jefe de Gabinete hablará este viernes a las 13:00 en Casa Rosada, tras las exigencias de la senadora para que aclare su situación patrimonial. Luego, encabezará una reunión de ministros con la presencia del Presidente para ratificar su centralidad en la gestión.
En un clima de máxima tensión interna, Manuel Adorni volverá a enfrentarse a los medios desde el atril del Salón de Conferencias por segunda vez en la semana. La convocatoria surge como una respuesta directa al reclamo público de la senadora Patricia Bullrich, quien advirtió que la falta de celeridad en las explicaciones sobre el patrimonio del funcionario afecta la credibilidad del proyecto libertario, sentenciando que no puede quedar la sensación de que son "iguales a los que venían a correr".
A pesar de las críticas, Javier Milei volvió a blindar a su ministro coordinador, insistiendo en que tiene sus cuentas en orden y que no está dispuesto a "ejecutar gente honesta". No obstante, la estrategia del entorno de Adorni cambió en las últimas horas y ahora aseguran que presentará la documentación pertinente "ni bien esté lista", adelantándose a los plazos legales.

El jefe de Gabinete incluirá en su declaración jurada de 2025 detalles sobre bienes recibidos tras el fallecimiento de su progenitor. Busca explicar el origen de los fondos utilizados para refacciones millonarias en efectivo y viajes de lujo a Aruba, Madrid y el Llao Llao.
Como parte de un plan para exhibir vitalidad política y despejar dudas sobre su continuidad, el funcionario mantendrá una agenda cargada antes de la conferencia, participando en la inauguración de una planta de Mercedes-Benz en Zárate.
Esta actividad se suma a una serie de gestos de gestión, como su reciente participación en el directorio de YPF y reuniones con autoridades de Aerolíneas Argentinas. Para culminar la jornada, Adorni encabezará una reunión de Gabinete a las 14:00 que contará con la presencia confirmada del presidente Milei, una señal política de unidad destinada a acallar las versiones de desplazamiento y reafirmar la confianza del mandatario en su equipo de trabajo.