El jefe de Gabinete reconoció diferencias internas tras las críticas de la vicepresidenta a la política de apertura de importaciones impulsada por la Casa Rosada.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó este lunes que la relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel atraviesa un momento de tensión política y personal. "No forma parte de las decisiones, no es parte de la gestión y no es siquiera parte de nuestra mesa política", afirmó el funcionario en declaraciones radiales.
Las palabras de Adorni llegaron luego de que Villarruel cuestionara públicamente el rumbo económico del Gobierno, en particular la política de apertura comercial. En un mensaje difundido el viernes, la vicepresidenta advirtió que "sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno", y sostuvo que la eliminación de barreras a las importaciones podría profundizar la dependencia económica y perjudicar a la industria local.
El pronunciamiento marcó un contraste con la línea oficial, que defiende la liberalización del comercio como una herramienta para bajar precios, aumentar la competencia y acelerar la recuperación económica. Desde el entorno presidencial interpretaron las declaraciones como una señal de distanciamiento político.
A pesar del conflicto interno, Adorni buscó mostrar continuidad institucional y remarcó que la administración nacional mantiene su agenda legislativa activa. Según detalló, el Gobierno trabaja en un paquete de alrededor de 50 proyectos de ley, entre los que figura la reforma laboral, considerada una de las iniciativas centrales del oficialismo.
El reconocimiento explícito de la distancia entre Milei y Villarruel expone una fractura dentro del Ejecutivo que, si bien venía siendo comentada en ámbitos políticos, no había sido confirmada públicamente por un funcionario de primera línea. Analistas señalan que el episodio podría tener impacto en la dinámica parlamentaria y en la articulación política del oficialismo en el Congreso, donde la vicepresidenta tiene un rol institucional clave como titular del Senado.